Digestión Serena El estómago y la flora a partir de los 45 Tu bienestar empieza aquí Empieza aquí

Redacción · Redacción de Digestión Serena Publicado 23 de septiembre de 2026 Actualizado 23 de septiembre de 2026 23 min de lectura

Qué tomar para el SIBO: lo que dicen las guías y lo que no

Taza de cristal con una infusión de semillas de hinojo sobre un platillo, en la mesa de la cocina

No existe en España ningún producto de venta libre con indicación autorizada para el sobrecrecimiento bacteriano intestinal. Las dos sociedades médicas que firmaron el documento español de referencia sobre el SIBO, la SEPD y la ASENEM, sostienen que el tratamiento del SIBO debe basarse en mejorar el cuadro clínico y en buscar la causa de fondo, no en dejar negativo un test. El antibiótico que más se usa en el mundo para esto, la rifaximina, tiene varias fichas técnicas autorizadas en España y ninguna de ellas menciona el SIBO. Y la dieta baja en FODMAP, la dieta SIBO que más se busca, alivia síntomas de forma temporal, pero esas mismas sociedades desaconsejan usarla como tratamiento del sobrecrecimiento.

¿Hay algo que se pueda comprar sin receta para el SIBO?

No hay ningún complemento alimenticio ni medicamento sin receta con el SIBO entre sus indicaciones autorizadas en España. Eso no significa que no se vendan productos con esa palabra en el envase o en la página; significa que la palabra la pone el marketing, no la autorización.

En una tienda online española localizamos el 23 de septiembre de 2026 un complemento cuyo nombre comercial incluye la sigla SIBO, a 37,00 € el envase. El mismo día, los probióticos de las estanterías de farmacia que medimos iban de 6 € a 27 €.

El nombre de un producto no es una indicación. Quien quiera comprobar qué se puede decir legalmente de un complemento en la Unión Europea tiene un sitio donde mirarlo, y lo repasamos en qué declaraciones tienen autorizadas los probióticos de farmacia.

¿En qué se basa el tratamiento del SIBO según la SEPD y la ASENEM?

En dos cosas: mejorar el síndrome clínico y corregir lo que se haya roto por el camino. La nota de prensa oficial que resume el documento de posicionamiento es explícita en que el tratamiento debe basarse «en mejorar el síndrome clínico y no limitarse a negativizar el test de aire espirado», identificando las causas subyacentes y corrigiendo las posibles deficiencias nutricionales.

Las causas subyacentes son el punto que se salta casi todo el contenido comercial. El sobrecrecimiento suele aparecer detrás de algo, como cirugías intestinales previas o enfermedades que alteran la motilidad del intestino. Si eso no se identifica, cualquier tratamiento dirigido solo a las bacterias se queda en el síntoma.

Y hay una advertencia que conviene leer dos veces, porque va justo en contra de lo que ofrece el mercado: «debe evitarse el uso de antibióticos de forma sistemática en pacientes con patologías funcionales muy prevalentes como el síndrome de intestino irritable». Dicho de forma directa, un antibiótico no es la respuesta por defecto a una hinchazón crónica.

¿Qué pasa con la rifaximina en España?

Que se prescribe para el SIBO fuera de ficha técnica. Es el dato regulatorio que cambia la conversación, y se puede comprobar en un minuto en el CIMA, la base pública de medicamentos de la AEMPS.

En España toda la rifaximina se dispensa con receta. Las dosis que están comercializadas son dos, 200 mg y 550 mg, y existe además un registro de 400 mg que no está comercializado. Abrimos sus fichas técnicas en el CIMA el 23 de septiembre de 2026 y esto es lo que dicen.

Rifaximina 550 mg (nº registro 77627 y 77626, con receta)
Indicación autorizada en España
Reducción de recidivas de episodios de encefalopatía hepática manifiesta en pacientes de 18 años o más
Pauta que figura en la ficha
550 mg dos veces al día, como tratamiento a largo plazo
¿Menciona el SIBO?
No
Rifaximina 200 mg (nº registro 62250, con receta)
Indicación autorizada en España
Enterocolitis bacteriana resistente al tratamiento sintomático en pacientes de riesgo, colitis pseudomembranosa resistente a vancomicina, diverticulitis aguda, profilaxis quirúrgica digestiva y terapia coadyuvante en hiperamoniemia
Pauta que figura en la ficha
Según la indicación, en la propia ficha
¿Menciona el SIBO?
No
Rifaximina 400 mg (nº registro 90543, con receta, no comercializada)
Indicación autorizada en España
Terapia coadyuvante en la hiperamoniemia en adultos
Pauta que figura en la ficha
400 mg cada 8 horas
¿Menciona el SIBO?
No

La comparación internacional ayuda a entender la confusión. En Estados Unidos la rifaximina de 550 mg sí está aprobada para el síndrome del intestino irritable con diarrea, y de ahí salen buena parte de los artículos y los vídeos que el lector español encuentra al buscar. En España esa indicación no existe en la ficha técnica.

¿Qué significa «off-label» para usted como paciente?

Significa que el medicamento se puede prescribir, pero no está autorizado para eso. Un uso fuera de ficha técnica se decide bajo criterio médico y responsabilidad del prescriptor, con receta, para un caso concreto y valorando alternativas.

De ahí salen tres consecuencias prácticas. No hay ninguna vía legal de conseguirlo sin receta, y quien lo ofrezca por internet está fuera de la ley. Tampoco la duración ni la dosis vienen dadas por un prospecto para esta situación, así que las fija quien prescribe. Y tiene sentido preguntar en consulta por qué se elige ese fármaco y qué se espera de él, porque es una pregunta razonable y tiene respuesta.

¿La dieta baja en FODMAP cura el SIBO?

No. Las dietas bajas en FODMAP «pueden mejorar de forma temporal la sintomatología del meteorismo y la distensión», pero al tratarse de dietas muy restrictivas el documento español «desaconseja su uso en el tratamiento del SIBO». Lo dice la fuente que firman las dos sociedades, no una interpretación nuestra.

La institución que diseñó la dieta cuenta algo más matizado, y merece leerse entero. En su página sobre el SIBO, firmada por el profesor Peter Gibson y fechada el 1 de septiembre de 2026, la Universidad de Monash explica que una dieta baja en FODMAP reduciría en teoría el número de bacterias del intestino delgado, y que en un estudio los test de aliento se normalizaron aproximadamente en la misma proporción que con rifaximina.

El matiz llega justo después, y es el que desmonta el eslogan. Esa misma página señala que la investigación apunta a que parte del beneficio viene de reducir la densidad bacteriana en el colon, de modo que no se sabe si lo que mejora a una persona con intestino irritable y con SIBO tiene que ver con el SIBO o no.

En otras palabras, hay mejoría de síntomas documentada, y no hay prueba de qué la produce. Dos cosas distintas que el marketing junta.

Y hay una frase de esa página que conviene tener presente antes de empezar cualquier restricción: el SIBO «no es una enfermedad ni un diagnóstico en sí mismo».

¿Cómo se organiza una semana de dieta baja en FODMAP?

En tres pasos, y con una advertencia que va delante de todo: el protocolo de tres pasos de la Universidad de Monash está diseñado para el síndrome del intestino irritable diagnosticado por un médico, no como tratamiento del SIBO. La propia universidad avisa de que esta dieta es para personas con intestino irritable ya diagnosticado y de que nadie debe autodiagnosticarse, porque otras enfermedades producen síntomas parecidos.

Paso 1, restricción
Cuánto dura
De 2 a 6 semanas
Qué se persigue
Cambiar alimentos altos en FODMAP por alternativas bajas y ver si los síntomas bajan
Qué no es
No es un tratamiento del sobrecrecimiento ni una dieta para siempre
Paso 2, reintroducción por retos
Cuánto dura
Series de retos de 3 días con un solo grupo FODMAP cada vez
Qué se persigue
Averiguar qué grupos tolera usted y cuáles le disparan los síntomas
Qué no es
No es volver de golpe a la alimentación anterior
Paso 3, dieta personalizada
Cuánto dura
Mantenimiento, con retos repetidos en el tiempo
Qué se persigue
Quedarse con la dieta más amplia y variada que usted tolere
Qué no es
No es una lista fija de alimentos prohibidos

Las cifras de esa dieta son de intestino irritable, no de SIBO, y conviene no mezclarlas. Monash sitúa la mejoría en 3 de cada 4 personas con intestino irritable que siguen la dieta, y reconoce que en 1 de cada 4 no mejora nada; los beneficios se ven en esas 2 a 6 semanas y, en palabras de la propia universidad, la dieta no cura los síntomas del intestino irritable.

Dos detalles marcan la diferencia entre hacerlo bien y hacerse daño. El primero es que el paso 1 tiene fecha de caducidad: si se estira meses «porque así estoy mejor», se paga en variedad de la dieta y en vida social. El segundo es que los retos del paso 2 son la parte útil, la que responde qué puede comer usted, y es justo la que se cae de los menús descargables.

Por eso lo que conviene buscar no es un PDF, sino acompañamiento. Monash recomienda seguir la dieta con un dietista-nutricionista con formación específica en FODMAP e intestino irritable. Y antes de cualquier restricción hace falta un diagnóstico que la justifique. El punto de partida es entender qué mide la prueba del aliento y cuándo tiene sentido pedirla.

«SIBO metano, tratamiento natural»: qué hay y qué no hay

Hay que separar dos cosas. Ni la nota de prensa oficial del documento español ni la página institucional de Monash que abrimos dividen el SIBO en subtipos por gas, ni asignan un tratamiento propio a un supuesto «SIBO de metano» o «de sulfuro»: la prueba que describe Monash es un test de aliento de hidrógeno, en el que se mide la subida de ese gas en los 90 minutos siguientes a tomar glucosa, y la fuente española solo se pronuncia sobre el sustrato, glucosa mejor que lactulosa. Los planes que circulan con esos nombres no se apoyan, por tanto, en ninguna de las dos fuentes.

Lo que sí existe son plantas y sustancias con reconocimiento regulatorio europeo para molestias concretas, que no es lo mismo que para el SIBO. Y existe una diferencia legal que conviene tener clara: una monografía de la EMA de uso tradicional se refiere a medicamentos a base de plantas, mientras que una declaración de la EFSA se refiere a lo que puede decir en su etiqueta un complemento alimenticio.

Hinojo (Foeniculum vulgare, fruto)
Estatus regulatorio europeo
Monografía de la UE de la EMA, EMA/HMPC/372841/2016, uso tradicional
Para qué está reconocido
Tratamiento sintomático de molestias gastrointestinales espasmódicas leves, incluidas hinchazón y flatulencia
Relación con el SIBO
Ninguna indicación de SIBO; el reconocimiento es de uso tradicional, no de eficacia demostrada en ensayos
Carbón activado
Estatus regulatorio europeo
Declaración de salud autorizada por el Reglamento (UE) 432/2012
Para qué está reconocido
Contribuir a reducir el exceso de flatulencia después de las comidas, con 1 g al menos 30 minutos antes de la comida y 1 g poco después
Relación con el SIBO
Actúa sobre el gas de una comida; nada que ver con tratar un sobrecrecimiento
Aceite de orégano
Estatus regulatorio europeo
No localizamos monografía de la EMA ni declaración autorizada de la EFSA para este uso
Relación con el SIBO
Sin respaldo localizado en fuentes oficiales europeas
Berberina (agracejo)
Estatus regulatorio europeo
Sin declaración de salud autorizada por la EFSA; hay solicitudes pendientes de decisión
Relación con el SIBO
Sin respaldo localizado para el SIBO

Sobre los probióticos, aquí solo cabe describir lo que encontramos y lo que no. La nota de prensa del documento español no los incluye entre las estrategias de tratamiento del SIBO, y no localizamos un ensayo ni una guía española que respalde ese uso concreto. La guía de la Organización Mundial de Gastroenterología de 2023 añade una precaución que conviene recordar en general: el uso de bacterias vivas en personas con la función inmunitaria comprometida o con enfermedad de base grave debe limitarse a cepas e indicaciones con seguridad probada en esas poblaciones. Qué tienen autorizado decir estos productos en la UE lo desarrollamos en la página de probióticos de farmacia.

¿Por qué no se dan antibióticos «por si acaso»?

Porque un ciclo de antibiótico deja huella durante años y porque, según la nota de prensa del documento español, la mayoría de estos síntomas no son SIBO. Las dos razones se sostienen solas; juntas cierran el asunto.

Así describe Monash el tratamiento estándar, y la descripción incluye sus propios problemas: un ciclo corto de antibiótico, habitualmente rifaximina; si los síntomas vuelven, cosa frecuente, otro ciclo. El antibiótico afecta también a las bacterias del colon, así que no se sabe si la mejoría viene del intestino delgado o de allí, y los ciclos repetidos favorecen resistencias. De ahí que, según ese mismo texto, muchos médicos sean reticentes a usarlos en el intestino irritable salvo que no consigan controlar los síntomas de otro modo.

El dato de la huella es reciente y grande. Un estudio de la Universidad de Uppsala publicado en Nature Medicine en 2026, con 14.979 adultos suecos y sus datos individuales de prescripción, encontró que el uso de antibióticos de hace entre cuatro y ocho años sigue relacionado con la composición actual del microbioma intestinal, con alteraciones que podrían persistir hasta ocho años. Las asociaciones más fuertes se vieron con clindamicina, fluoroquinolonas y flucloxacilina; la penicilina V mostró cambios más pequeños y de menor duración.

Eso no convierte a los antibióticos en enemigos. Cuando hay indicación, se toman y se completan. Lo que sí hace es explicar por qué un tratamiento «de prueba» ante una hinchazón sin estudiar tiene un coste real, y por qué las sociedades médicas piden no darlos de forma sistemática. Cómo recolocar la flora después de un curso justificado lo tratamos en los probióticos después de los antibióticos.

¿Hay que repetir el test después del tratamiento?

El criterio que recoge la nota de prensa del documento español es clínico, no analítico. El objetivo del tratamiento es mejorar el síndrome, no dejar negativo el test de aire espirado. Con ese criterio, repetir la prueba solo para ver un número no aporta nada por sí mismo.

Monash lo plantea como una prueba terapéutica: si el tratamiento no ayuda, lo más probable es que el SIBO no fuera la causa de los síntomas, o que no lo hubiera, porque las pruebas no son precisas y muchas personas sanas lo tienen sin que nunca les cause un problema.

Lo que no encontramos en nuestras fuentes es un plazo concreto de repetición, ni un número de ciclos recomendados. No lo inventamos: esa decisión es del médico que lleva el caso, y es una pregunta legítima que hacer en la consulta de revisión.

Cuándo dejar de buscar qué tomar y pedir cita

Algunos síntomas no se manejan con dieta ni con complementos, y retrasarlos es el verdadero riesgo de este tema. Si aparece dificultad para tragar, vómitos repetidos, vómito con sangre o en «posos de café», heces negras alquitranadas, sangre roja en las heces, anemia sin explicación o una pérdida de peso que usted no ha buscado, la siguiente parada es la consulta médica, no la herboristería.

También cuenta la edad de inicio: cuando los síntomas digestivos empiezan después de los 55 años, la valoración se adelanta en lugar de esperar. Y hay una situación que es urgencia sin matices: un dolor abdominal súbito e intenso con el vientre rígido, o sangrado digestivo, se atiende en urgencias hospitalarias, con llamada al 112 si hay mareo intenso, palidez o taquicardia.

Para lo demás, la puerta de entrada del Sistema Nacional de Salud es el médico de familia, que hace el cribado inicial y decide si hay que derivar a Digestivo. El repaso completo de esos avisos está en los signos de alarma del aparato digestivo.

Qué buscaba usted y qué encontrará aquí

Esta página se escribió contra una lista de búsquedas reales, así que lo honesto es poner al lado lo que hay y lo que no.

Lo que se busca Lo que hay aquí
«dieta SIBO menú semanal» o «menú en PDF» La estructura de los tres pasos con sus duraciones, sin menú descargable: un menú cerrado se salta los retos del paso 2, que son la parte que dice qué puede comer usted
«SIBO alimentos prohibidos» Ninguna lista nuestra. El contenido en FODMAP de los alimentos lo mide y publica Monash con su propia metodología, y la tolerancia es individual
«SIBO tratamiento natural» El estatus regulatorio real del hinojo, el carbón activado, el orégano y la berberina, sin atribuirles efecto sobre el sobrecrecimiento
«rifaximina para el SIBO» Las indicaciones autorizadas en España con su número de registro, y qué implica usar un fármaco fuera de ficha técnica
Una dosis o una pauta concretas No las damos. Sin conocer su caso, sus cirugías previas y su medicación, cualquier cifra sería una invención con apariencia de consejo
Un diagnóstico Tampoco. Si nadie ha confirmado el sobrecrecimiento, tratar un SIBO es tratar una etiqueta

Queda una cosa por decir sobre el PDF, porque es la petición más repetida. No lo colgamos porque un archivo descargable no pone fecha de fin, no supervisa a nadie y no reintroduce nada. Se queda en la puerta de la nevera durante meses, y eso es exactamente lo que las sociedades españolas desaconsejan de las dietas muy restrictivas.

En la portada están ordenados por síntoma todos nuestros temas del aparato digestivo, por si lo suyo se parece más a una gastritis o a un reflujo que a un sobrecrecimiento.

Fuentes utilizadas 18

  1. Nota de prensa oficial de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y la Asociación Española de Neurogastroenterología y Motilidad (ASENEM) que resume su documento de posicionamiento conjunto sobre el sobrecrecimiento bacteriano intestinal, presentado el 16-01-2024 (PDF de 3 páginas leído completo el 23-09-2026): el tratamiento debe basarse «en mejorar el síndrome clínico y no limitarse a negativizar el test de aire espirado», debe evitarse el uso sistemático de antibióticos en patologías funcionales como el síndrome del intestino irritable, y las dietas bajas en FODMAP «pueden mejorar de forma temporal la sintomatología del meteorismo y la distensión», pero «se desaconseja su uso en el tratamiento del SIBO»
  2. Martín Domínguez V, Malagelada C, Santander C. «Small intestinal bacterial overgrowth. A position paper of ASENEM-SEPD». Revista Española de Enfermedades Digestivas 2023;115(12):679-681, DOI 10.17235/reed.2023.10027/2023. Ficha del artículo y resumen consultados el 23-09-2026 (el texto completo no es de acceso abierto; de esta fuente tomamos los datos de publicación y el resumen)
  3. Ficha técnica de rifaximina 550 mg (nº de registro 77627; la misma dosis está registrada también con el nº 77626), Centro de Información online de Medicamentos (CIMA) de la AEMPS, leída el 23-09-2026: medicamento con receta, indicación única de reducción de recidivas de episodios de encefalopatía hepática manifiesta en pacientes de 18 años o más, pauta de 550 mg dos veces al día como tratamiento a largo plazo, sin mención del SIBO
  4. Ficha técnica de rifaximina 200 mg (nº de registro 62250), CIMA de la AEMPS, leída el 23-09-2026: medicamento con receta indicado en enterocolitis bacteriana resistente al tratamiento sintomático en pacientes de riesgo, colitis pseudomembranosa resistente a vancomicina, diverticulitis aguda, profilaxis pre y postoperatoria en cirugía del tracto gastrointestinal y terapia coadyuvante en hiperamoniemia, sin mención del SIBO
  5. Ficha técnica de rifaximina 400 mg (nº de registro 90543), CIMA de la AEMPS, leída el 23-09-2026: presentación autorizada y no comercializada, indicada como terapia coadyuvante en la hiperamoniemia en adultos, 400 mg cada 8 horas, sin mención del SIBO
  6. Universidad de Monash (Australia), institución que desarrolló la dieta baja en FODMAP: «What is Small Intestinal Bacterial Overgrowth (SIBO)?», firmado por el profesor Peter Gibson el 01-09-2026 y leído completo el 23-09-2026. De aquí: el SIBO «no es una enfermedad ni un diagnóstico en sí mismo»; el tratamiento estándar es un ciclo corto de antibiótico, habitualmente rifaximina, con recurrencia frecuente, efecto también sobre las bacterias del colon y riesgo de resistencias con ciclos repetidos; una dieta baja en FODMAP reduciría en teoría el número de bacterias del intestino delgado y en un estudio los test de aliento se normalizaron en una proporción parecida a la de la rifaximina, sin que se sepa si el beneficio procede del intestino delgado o del colon; el test de aliento de hidrógeno mide la subida de ese gas en los 90 minutos posteriores a tomar glucosa y tiene una probabilidad moderada de falsos positivos y falsos negativos
  7. Universidad de Monash, «Starting the low FODMAP diet», consultado el 23-09-2026: protocolo de tres pasos para el síndrome del intestino irritable diagnosticado —paso 1 de 2 a 6 semanas, paso 2 con retos de 3 días por grupo FODMAP, paso 3 de dieta personalizada con retos repetidos— y recomendación de seguirlo con un dietista con formación específica en FODMAP e intestino irritable
  8. Universidad de Monash, «About FODMAPs and IBS», consultado el 23-09-2026: los síntomas del intestino irritable mejoran en 3 de cada 4 personas que siguen la dieta y no mejoran en 1 de cada 4, los beneficios se ven habitualmente en 2 a 6 semanas, la dieta «no cura» los síntomas del intestino irritable y está pensada para personas con diagnóstico médico, sin autodiagnóstico
  9. EMA/HMPC/372841/2016, monografía europea del hinojo amargo (Foeniculum vulgare Miller subsp. vulgare var. vulgare, fructus), PDF leído el 22-09-2026. Lo que cubre su uso tradicional: molestias gastrointestinales espasmódicas leves con hinchazón y flatulencia. Lo que no cubre: el sobrecrecimiento bacteriano. Y una distinción que importa para el escaparate: se trata de la categoría de medicamento tradicional a base de plantas, no de una declaración de salud para complementos
  10. Reglamento (UE) nº 432/2012, lista de declaraciones de propiedades saludables autorizadas, texto consolidado en español: el carbón activado contribuye a reducir el exceso de flatulencia después de las comidas, con la condición de informar de que el efecto se obtiene con 1 g tomado al menos 30 minutos antes de la comida y 1 g poco después (consultado el 23-09-2026)
  11. Dictamen científico de la EFSA sobre declaraciones relativas al carbón activado y la flatulencia, base técnica de la declaración autorizada (consultado el 23-09-2026)
  12. Registro de la Unión Europea de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables, Comisión Europea: es el lugar donde cualquiera puede comprobar si una sustancia tiene declaración autorizada. Consultado el 23-09-2026 sin encontrar declaración autorizada para el aceite de orégano en este uso
  13. Archivo oficial de la EFSA «Questions on hold — botanical claims»: las solicitudes de declaración de salud relativas a la berberina figuran pendientes de decisión de los gestores del riesgo, es decir, sin autorización vigente (consultado el 23-09-2026)
  14. Guía global de la Organización Mundial de Gastroenterología «Probiotics and prebiotics», febrero de 2023, equipo de revisión presidido por Francisco Guarner: el uso de bacterias vivas en personas con función inmunitaria comprometida o enfermedad de base grave debe limitarse a cepas e indicaciones con seguridad y eficacia probadas en esas poblaciones, y la evidencia se ordena por cepa y por indicación, no por género (consultada el 23-09-2026)
  15. Baldanzi G, Fall T y cols., Universidad de Uppsala, Nature Medicine, 2026: estudio con 14.979 adultos suecos y datos individuales de prescripción; el uso de antibióticos de hace entre cuatro y ocho años se relaciona con la composición actual del microbioma intestinal, con alteraciones que podrían persistir hasta ocho años, asociaciones más fuertes con clindamicina, fluoroquinolonas y flucloxacilina, y cambios menores con penicilina V (resumen oficial en español consultado el 23-09-2026)
  16. Manual de dispepsia funcional y síndrome del intestino irritable de SEMERGEN (2025): el médico de familia es la puerta de entrada del Sistema Nacional de Salud para los síntomas digestivos sin señales de alarma, hace el cribado inicial y decide la derivación a Digestivo (documento leído el 23-09-2026)
  17. Manual MSD, versión profesional, gastritis y enfermedad ulcerosa péptica: el sangrado digestivo alto y el dolor abdominal súbito con abdomen rígido son situaciones de urgencia hospitalaria (consultado el 23-09-2026)
  18. Precios medidos por nosotros el 23-09-2026 en escaparates online españoles: un complemento cuyo nombre comercial incluye la sigla SIBO a 37,00 €, y probióticos de farmacia entre 6 € y 27 € según formato. No enlazamos a ninguna tienda; dejamos la fecha para que la comprobación se pueda repetir.

Preguntas frecuentes

¿Qué puedo tomar para el SIBO sin receta?

Nada con indicación autorizada para el SIBO, porque en España no existe. Hay complementos con reconocimiento europeo para molestias concretas —el hinojo, con monografía de la EMA de uso tradicional para molestias gastrointestinales espasmódicas leves con hinchazón y flatulencia, o el carbón activado, con declaración autorizada para reducir el exceso de flatulencia después de las comidas—, pero ninguno de esos reconocimientos habla de sobrecrecimiento bacteriano.

¿La dieta baja en FODMAP cura el SIBO?

No. La nota de prensa del documento de posicionamiento de la SEPD y la ASENEM señala que estas dietas pueden mejorar de forma temporal el meteorismo y la distensión, y desaconseja su uso como tratamiento del SIBO por lo restrictivas que son. La Universidad de Monash, que diseñó la dieta, describe un cuadro con más incógnitas: en teoría la restricción reduciría las bacterias del intestino delgado y en un estudio los test de aliento se normalizaron en una proporción parecida a la de la rifaximina, pero no se sabe si la mejoría viene del intestino delgado o del colon.

¿Tenéis el menú semanal de la dieta SIBO en PDF?

No lo publicamos. Un menú cerrado se salta la parte útil del método, que son los retos del paso 2 para descubrir sus propios umbrales, y un archivo descargable no pone fecha de fin a una restricción que está pensada para durar de 2 a 6 semanas. Lo que sí damos es la estructura de los tres pasos con sus duraciones, y el recordatorio de que ese protocolo es para el intestino irritable diagnosticado, no un tratamiento del SIBO.

¿Sirve el aceite de orégano para el SIBO?

No localizamos respaldo oficial. No encontramos monografía de la EMA de uso tradicional ni declaración de salud autorizada en el registro europeo de declaraciones, y la nota de prensa del documento español no lo menciona. Cualquiera puede repetir esa comprobación en el registro de la Comisión Europea, cuyo enlace dejamos en las fuentes. Que un producto se venda mucho no equivale a que exista evidencia publicada a favor.

¿Y el carbón activado?

Tiene una declaración de salud autorizada en la Unión Europea, pero para otra cosa. El Reglamento 432/2012 permite decir que contribuye a reducir el exceso de flatulencia después de las comidas, con la condición de tomar 1 g al menos 30 minutos antes de la comida y 1 g poco después. Es un efecto sobre el gas de una comida concreta, no un tratamiento del sobrecrecimiento bacteriano.

¿Se puede conseguir rifaximina sin receta?

No, y no conviene intentarlo. Todas las presentaciones autorizadas en España están sujetas a prescripción médica, y para el SIBO se usarían fuera de su ficha técnica, porque su indicación autorizada es la encefalopatía hepática en un caso y un grupo de infecciones intestinales en el otro. Un antibiótico tomado por cuenta propia no solo puede no servir: la huella de un ciclo sobre la microbiota se ha detectado años después.