Digestión Serena El estómago y la flora a partir de los 45 Tu bienestar empieza aquí Empieza aquí

Lectura: 23 min

Qué tomar para el SIBO: lo que dicen las guías y lo que no

Taza de cristal con una infusión de semillas de hinojo sobre un platillo, en la mesa de la cocina

En España no hay ningún producto de venta libre con indicación autorizada para el sobrecrecimiento bacteriano intestinal (SIBO). Las dos sociedades médicas que firman el documento español de referencia, la SEPD y la ASENEM, defienden que el tratamiento debe buscar que el paciente mejore y encontrar la causa de fondo, no dejar en negativo un test.

El antibiótico que más se usa para esto según la Universidad de Monash, la rifaximina, solo se dispensa en España con receta, en comprimidos de 200 mg y 550 mg. Ninguna de sus fichas técnicas menciona el SIBO. Y la dieta baja en FODMAP, la «dieta SIBO» que más se busca, alivia síntomas de forma temporal en una fase de restricción de 2 a 6 semanas, aunque esas mismas sociedades desaconsejan usarla como tratamiento del sobrecrecimiento.

¿Hay algo que se pueda comprar sin receta para el SIBO?

Nada con el SIBO entre sus indicaciones autorizadas, ni complemento alimenticio ni medicamento sin receta. Sí se venden productos con esa palabra en el envase o en la página de venta. La pone el marketing, no una autorización. El 23 de septiembre de 2026 localizamos en una tienda online española un complemento cuyo nombre comercial incluye la sigla SIBO, a 37,00 € el envase. Ese mismo día, los probióticos de farmacia que medimos iban de 6 € a 27 €.

Un nombre comercial no es una indicación. Qué se puede decir legalmente de un complemento en la Unión Europea se puede comprobar, y lo repasamos en qué declaraciones tienen autorizadas los probióticos de farmacia.

Esta página se escribió contra una lista de búsquedas reales. Lo justo es poner al lado de cada una lo que el lector va a encontrar.

Lo que se busca Lo que hay aquí
«dieta SIBO menú semanal» o «menú en PDF» La estructura de los tres pasos con sus duraciones, sin menú descargable: un menú cerrado se salta los retos del paso 2, que son los que dicen qué puede comer usted
«SIBO alimentos prohibidos» Ninguna lista propia. El contenido en FODMAP de cada alimento lo mide y publica Monash con su metodología, y la tolerancia es individual
«SIBO tratamiento natural» La situación legal real del hinojo, el carbón activado, el orégano y la berberina, sin atribuirles efecto sobre el sobrecrecimiento
«rifaximina para el SIBO» Las indicaciones autorizadas en España con su número de registro, y qué supone usar un fármaco fuera de ficha técnica
Una dosis o una pauta concretas No las damos. Sin conocer su caso, sus operaciones previas y su medicación, cualquier cifra sería una invención con aspecto de consejo
Un diagnóstico Tampoco. Si nadie ha confirmado el sobrecrecimiento, tratar un SIBO es tratar una etiqueta

¿En qué se basa el tratamiento del SIBO según la SEPD y la ASENEM?

En dos cosas: que el cuadro clínico mejore y que se corrija lo que se haya estropeado por el camino. La nota de prensa oficial que resume el documento de posicionamiento lo dice así: el tratamiento debe basarse «en mejorar el síndrome clínico y no limitarse a negativizar el test de aire espirado», buscando las causas de fondo y corrigiendo las posibles carencias nutricionales.

Las causas de fondo son lo que casi todo el contenido comercial se salta. El sobrecrecimiento suele aparecer detrás de algo, como una cirugía intestinal previa o una enfermedad que altera el movimiento del intestino. Si eso no se identifica, cualquier tratamiento dirigido solo a las bacterias se queda en el síntoma.

Hay una advertencia que conviene leer dos veces, porque va contra lo que ofrece el mercado.

«Debe evitarse el uso de antibióticos de forma sistemática en pacientes con patologías funcionales muy prevalentes como el síndrome de intestino irritable.» Dicho llanamente: un antibiótico no es la respuesta por defecto a una hinchazón que dura meses.

¿Qué pasa con la rifaximina en España?

Que para el SIBO se receta fuera de ficha técnica. Es el dato legal que cambia la conversación, y se comprueba en un minuto en el CIMA, la base pública de medicamentos de la AEMPS.

En España toda la rifaximina va con receta. Hay dos dosis comercializadas, 200 mg y 550 mg, y un registro de 400 mg que no está en el mercado. Abrimos sus fichas en el CIMA el 23 de septiembre de 2026 y volvimos a comprobar los registros el 25 de octubre.

Presentación Indicación autorizada en España Pauta que figura en la ficha ¿Menciona el SIBO?
Rifaximina 550 mg (nº registro 77627 y 77626, con receta) Reducción de recidivas de episodios de encefalopatía hepática manifiesta en pacientes de 18 años o más 550 mg dos veces al día, como tratamiento a largo plazo No
Rifaximina 200 mg (nº registro 62250, con receta) Enterocolitis bacteriana resistente al tratamiento sintomático en pacientes de riesgo, colitis pseudomembranosa resistente a vancomicina, diverticulitis aguda, profilaxis quirúrgica digestiva y terapia coadyuvante en hiperamoniemia Según la indicación, en la propia ficha No
Rifaximina 400 mg (nº registro 90543, con receta, no comercializada) Terapia coadyuvante en la hiperamoniemia en adultos 400 mg cada 8 horas No

La comparación con otro país explica parte de la confusión. En Estados Unidos, la rifaximina de 550 mg sí está aprobada para el síndrome del intestino irritable con diarrea, según su ficha estadounidense, y de allí vienen muchos de los artículos y vídeos que aparecen al buscar en español. En la ficha española esa indicación no existe.

¿Qué significa «off-label» para usted como paciente?

Que el medicamento se puede recetar aunque no esté autorizado para ese uso. Un uso fuera de ficha técnica lo decide el médico bajo su criterio y su responsabilidad, con receta, para un caso concreto y después de valorar alternativas.

Eso tiene tres consecuencias prácticas.

No hay manera legal de conseguirlo sin receta, y quien lo ofrezca por internet está fuera de la ley. La duración y la dosis no vienen en un prospecto para esta situación, así que las fija quien receta. Y es razonable preguntar en la consulta por qué se elige ese fármaco y qué se espera de él: la pregunta tiene respuesta.

¿La dieta baja en FODMAP cura el SIBO?

No. Las dietas bajas en FODMAP «pueden mejorar de forma temporal la sintomatología del meteorismo y la distensión», pero son tan restrictivas que el documento español «desaconseja su uso en el tratamiento del SIBO». Lo dicen las dos sociedades que lo firman.

La universidad que diseñó la dieta da una versión con más matices. En su página sobre el SIBO, fechada el 1 de septiembre de 2026, la Universidad de Monash explica que una dieta baja en FODMAP reduciría en teoría el número de bacterias del intestino delgado, y que en un estudio los test de aliento se normalizaron más o menos en la misma proporción que con rifaximina.

El matiz llega justo después. Parte del beneficio podría venir de reducir la densidad de bacterias en el colon, de modo que no se sabe si lo que mejora a una persona con intestino irritable y SIBO tiene que ver con el SIBO.

Hay mejoría de síntomas documentada. No hay prueba de qué la produce. El marketing mezcla las dos cosas.

La misma página da otros dos datos para tener presentes antes de restringir nada. El SIBO, dice, «no es una afección ni un diagnóstico en sí mismo», sino parte de la fisiología de cada persona. Y se encuentra en muchas personas sanas, quizá en 1 de cada 5.

¿Cómo se organiza una semana de dieta baja en FODMAP?

En tres pasos, con una advertencia por delante: el protocolo de la Universidad de Monash está pensado para el síndrome del intestino irritable diagnosticado por un médico, no como tratamiento del SIBO. La propia universidad avisa de que nadie debe autodiagnosticarse, porque otras enfermedades dan síntomas parecidos.

Paso Cuánto dura Qué se persigue Qué no es
Paso 1, restricción De 2 a 6 semanas Cambiar alimentos altos en FODMAP por otros bajos y ver si los síntomas bajan No es un tratamiento del sobrecrecimiento ni una dieta para siempre
Paso 2, reintroducción por retos Series de retos de 3 días con un solo grupo FODMAP cada vez Averiguar qué grupos tolera usted y cuáles le disparan los síntomas No es volver de golpe a la alimentación anterior
Paso 3, dieta personalizada Mantenimiento, con retos repetidos con el tiempo Quedarse con la dieta más amplia y variada que usted tolere No es una lista fija de alimentos prohibidos

Las cifras de esta dieta son de intestino irritable, no de SIBO, y no conviene mezclarlas. Monash calcula que mejora a 3 de cada 4 personas con intestino irritable que la siguen y reconoce que 1 de cada 4 no nota nada. Los beneficios se ven en esas 2 a 6 semanas y, en palabras de la universidad, la dieta no cura los síntomas del intestino irritable.

Dos detalles separan hacerlo bien de hacerse daño. El paso 1 tiene fecha de caducidad: si se estira durante meses «porque así estoy mejor», se paga en variedad de la dieta y en vida social. Y los retos del paso 2 son la parte útil, la que responde qué puede comer usted, justo la que desaparece de los menús descargables.

Más que un PDF, conviene buscar acompañamiento.

Monash recomienda seguir la dieta con un dietista-nutricionista formado en FODMAP e intestino irritable. Antes de cualquier restricción hace falta un diagnóstico que la justifique, y el punto de partida es entender qué mide la prueba del aliento y cuándo tiene sentido pedirla.

Sobre el PDF, que es la petición más repetida: no colgamos un menú descargable porque un archivo no pone fecha de fin, no acompaña a nadie y no reintroduce nada. Se queda meses en la puerta de la nevera, que es lo que las sociedades españolas desaconsejan de las dietas muy restrictivas.

«SIBO metano, tratamiento natural»: qué hay y qué no hay

Primero, una aclaración sobre los gases.

Ni la nota de prensa del documento español ni la página de Monash que consultamos dividen el SIBO en tipos por gas, ni asignan un tratamiento propio a un «SIBO de metano» o «de sulfuro». La prueba que describe Monash mide el hidrógeno, y su subida en los 90 minutos siguientes a tomar glucosa; la fuente española solo se pronuncia sobre el sustrato, y prefiere la glucosa a la lactulosa. Los planes que circulan con esos nombres no se apoyan en ninguna de las dos.

Lo que sí existe son plantas y sustancias con reconocimiento europeo para molestias concretas, que no es lo mismo que para el SIBO. Y hay una diferencia legal que ayuda a leer cualquier envase: una monografía de la EMA de uso tradicional se refiere a medicamentos a base de plantas, mientras que una declaración de la EFSA regula lo que puede decir la etiqueta de un complemento.

Qué se propone Situación legal en Europa Para qué está reconocido Relación con el SIBO
Hinojo (Foeniculum vulgare, fruto) Monografía de la UE de la EMA, EMA/HMPC/372841/2016, uso tradicional Molestias gastrointestinales espasmódicas leves, incluidas hinchazón y flatulencia Ninguna indicación de SIBO; el reconocimiento es de uso tradicional, no de eficacia demostrada en ensayos
Carbón activado Declaración de salud autorizada por el Reglamento (UE) 432/2012 Menos gases tras las comidas, con 1 g al menos media hora antes de comer y otro gramo al terminar Actúa sobre el gas de una comida; nada que ver con tratar un sobrecrecimiento
Aceite de orégano No localizamos monografía de la EMA ni declaración autorizada de la EFSA para este uso Nada reconocido Sin respaldo en fuentes oficiales europeas
Berberina (agracejo) Sin declaración de salud autorizada por la EFSA; hay solicitudes pendientes Nada reconocido Sin respaldo localizado para el SIBO

De los probióticos solo cabe contar lo que encontramos. La nota de prensa del documento español no los incluye entre las estrategias de tratamiento del SIBO, y no localizamos ningún ensayo ni guía española que respalde ese uso. La guía de la Organización Mundial de Gastroenterología de 2023 añade una precaución general: en personas con las defensas comprometidas o con una enfermedad grave de fondo, las bacterias vivas deben limitarse a cepas e indicaciones con seguridad probada en esos pacientes. Lo que estos productos pueden decir en la UE está en la página de probióticos de farmacia.

¿Por qué no se dan antibióticos «por si acaso»?

Por dos razones que se sostienen solas. Un ciclo de antibiótico deja huella durante años, y la mayoría de estos síntomas, según la nota de prensa del documento español, no son SIBO. Monash describe así el tratamiento habitual, con sus propios problemas incluidos: un ciclo corto de antibiótico, casi siempre rifaximina; si los síntomas vuelven, cosa frecuente, otro ciclo. El antibiótico afecta también a las bacterias del colon, así que no se sabe si la mejoría viene del intestino delgado o de allí, y repetir ciclos favorece las resistencias. Por eso, añade el texto, muchos médicos son reacios a usarlos en el intestino irritable salvo que no logren controlar los síntomas de otra forma.

El dato de la huella es reciente y grande.

Un estudio de la Universidad de Uppsala publicado en Nature Medicine en 2026, con 14.979 adultos suecos y sus datos individuales de prescripción, encontró que los antibióticos tomados hace cuatro a ocho años siguen relacionados con la composición actual del microbioma intestinal, con alteraciones que podrían durar hasta ocho años. Las asociaciones más fuertes aparecieron con clindamicina, fluoroquinolonas y flucloxacilina; con penicilina V los cambios fueron menores y más cortos.

Nada de eso convierte a los antibióticos en enemigos. Cuando están indicados, se toman y se terminan.

Lo que sí explica es por qué un tratamiento «de prueba» ante una hinchazón sin estudiar tiene un coste real, y por qué las sociedades médicas piden no darlos de forma sistemática. Qué se sabe de la flora después de un ciclo justificado está en los probióticos después de los antibióticos.

¿Hay que repetir el test después del tratamiento?

El criterio que recoge la nota de prensa española es clínico, no de laboratorio. El objetivo es que el cuadro mejore, no dejar negativo el test de aire espirado. Con ese criterio, repetir la prueba solo para ver un número no aporta nada por sí mismo. Monash lo plantea como una prueba terapéutica. Si el tratamiento no ayuda, lo más probable es que el SIBO no fuera la causa de los síntomas, o que no lo hubiera, porque las pruebas no son precisas y muchas personas sanas lo tienen sin que les cause nunca un problema.

En nuestras fuentes no hay un plazo concreto para repetir el test ni un número de ciclos recomendado. No lo inventamos. Esa decisión es del médico que lleva el caso, y preguntarla en la revisión es legítimo.

Cuándo dejar de buscar qué tomar y pedir cita

Algunos síntomas no se manejan con dieta ni con complementos, y retrasarlos es el verdadero riesgo de este tema. Dificultad para tragar, vómitos repetidos, vómito con sangre o en «posos de café», heces negras como el alquitrán, sangre roja en las heces, anemia sin explicación o una pérdida de peso que usted no ha buscado: con cualquiera de ellos, la siguiente parada es la consulta médica, no la herboristería.

La edad en que empiezan también cuenta. Cuando los síntomas digestivos aparecen después de los 55 años, la valoración se adelanta.

Y hay una situación que es urgencia sin matices: un dolor abdominal súbito e intenso con el vientre rígido, o un sangrado digestivo, se atienden en urgencias del hospital, con llamada al 112 si hay mareo intenso, palidez o el corazón va muy deprisa.

Para todo lo demás, la puerta del Sistema Nacional de Salud es el médico de familia, que hace el primer cribado y decide si hay que derivar a Digestivo. Todos esos avisos, explicados uno por uno, están en los signos de alarma del aparato digestivo.

Si lo suyo se parece más a una gastritis o a un reflujo que a un sobrecrecimiento, en la portada están ordenados por síntoma todos nuestros temas del aparato digestivo.

Caja de Parazax Complex tal como aparece en las fotos del vendedor

Parazax Complex

Cápsulas de clavo, cola de caballo, semillas de cardo y hoja de papaya. Es un complemento alimenticio, no un medicamento: antes de pedirlo, lea qué reconoce la EMA a cada planta.

  • 30 cápsulas
  • 39 € la caja
  • 4 plantas

Fuentes 19

  1. Nota de prensa oficial de la Sociedad Española de Patología Digestiva (SEPD) y la Asociación Española de Neurogastroenterología y Motilidad (ASENEM) que resume su documento de posicionamiento conjunto sobre el sobrecrecimiento bacteriano intestinal, presentado el 16-01-2024 (PDF de 3 páginas leído completo el 23-09-2026): el tratamiento debe basarse «en mejorar el síndrome clínico y no limitarse a negativizar el test de aire espirado», debe evitarse el uso sistemático de antibióticos en patologías funcionales como el síndrome del intestino irritable, y las dietas bajas en FODMAP «pueden mejorar de forma temporal la sintomatología del meteorismo y la distensión», pero «se desaconseja su uso en el tratamiento del SIBO»
  2. Martín Domínguez V, Malagelada C, Santander C. «Small intestinal bacterial overgrowth. A position paper of ASENEM-SEPD». Revista Española de Enfermedades Digestivas 2023;115(12):679-681, DOI 10.17235/reed.2023.10027/2023. Ficha del artículo y resumen consultados el 23-09-2026 (el texto completo no es de acceso abierto; de esta fuente tomamos los datos de publicación y el resumen)
  3. Ficha técnica de rifaximina 550 mg (nº de registro 77627; la misma dosis está registrada también con el nº 77626), Centro de Información online de Medicamentos (CIMA) de la AEMPS, leída el 23-09-2026: medicamento con receta, indicación única de reducción de recidivas de episodios de encefalopatía hepática manifiesta en pacientes de 18 años o más, pauta de 550 mg dos veces al día como tratamiento a largo plazo, sin mención del SIBO
  4. Ficha técnica de rifaximina 200 mg (nº de registro 62250), CIMA de la AEMPS, leída el 23-09-2026: medicamento con receta indicado en enterocolitis bacteriana resistente al tratamiento sintomático en pacientes de riesgo, colitis pseudomembranosa resistente a vancomicina, diverticulitis aguda, profilaxis pre y postoperatoria en cirugía del tracto gastrointestinal y terapia coadyuvante en hiperamoniemia, sin mención del SIBO
  5. Ficha técnica de rifaximina 400 mg (nº de registro 90543), CIMA de la AEMPS, leída el 23-09-2026: presentación autorizada y no comercializada, indicada como terapia coadyuvante en la hiperamoniemia en adultos, 400 mg cada 8 horas, sin mención del SIBO
  6. Universidad de Monash (Australia), institución que desarrolló la dieta baja en FODMAP: «What is Small Intestinal Bacterial Overgrowth (SIBO)?», firmado por el profesor Peter Gibson el 01-09-2026 y leído completo el 23-09-2026. De aquí: el tratamiento estándar es un ciclo corto de antibiótico, habitualmente rifaximina, con recurrencia frecuente, efecto también sobre las bacterias del colon y riesgo de resistencias con ciclos repetidos; una dieta baja en FODMAP reduciría en teoría el número de bacterias del intestino delgado y en un estudio los test de aliento se normalizaron en una proporción parecida a la de la rifaximina, sin que se sepa si el beneficio procede del intestino delgado o del colon; el test de aliento de hidrógeno mide la subida de ese gas en los 90 minutos posteriores a tomar glucosa y tiene una probabilidad moderada de falsos positivos y falsos negativos; el SIBO «no es una afección ni un "diagnóstico" en sí mismo» y se observa quizá en 1 de cada 5 personas sanas (releído el 25-10-2026)
  7. Universidad de Monash, «Starting the low FODMAP diet», consultado el 23-09-2026: protocolo de tres pasos para el síndrome del intestino irritable diagnosticado —paso 1 de 2 a 6 semanas, paso 2 con retos de 3 días por grupo FODMAP, paso 3 de dieta personalizada con retos repetidos— y recomendación de seguirlo con un dietista con formación específica en FODMAP e intestino irritable
  8. Universidad de Monash, «About FODMAPs and IBS», consultado el 23-09-2026: los síntomas del intestino irritable mejoran en 3 de cada 4 personas que siguen la dieta y no mejoran en 1 de cada 4, los beneficios se ven habitualmente en 2 a 6 semanas, la dieta «no cura» los síntomas del intestino irritable y está pensada para personas con diagnóstico médico, sin autodiagnóstico
  9. EMA/HMPC/372841/2016, monografía europea del hinojo amargo (Foeniculum vulgare Miller subsp. vulgare var. vulgare, fructus), PDF leído el 22-09-2026. Lo que cubre su uso tradicional: molestias gastrointestinales espasmódicas leves con hinchazón y flatulencia. Lo que no cubre: el sobrecrecimiento bacteriano. Y una distinción que importa para el escaparate: se trata de la categoría de medicamento tradicional a base de plantas, no de una declaración de salud para complementos
  10. Reglamento (UE) nº 432/2012, lista de declaraciones de propiedades saludables autorizadas, texto consolidado en español: el carbón activado contribuye a reducir el exceso de flatulencia después de las comidas, con la condición de informar de que el efecto se obtiene con 1 g tomado al menos 30 minutos antes de la comida y 1 g poco después (consultado el 23-09-2026)
  11. Dictamen científico de la EFSA sobre declaraciones relativas al carbón activado y la flatulencia, base técnica de la declaración autorizada (consultado el 23-09-2026)
  12. Registro de la Unión Europea de declaraciones nutricionales y de propiedades saludables, Comisión Europea: es el lugar donde cualquiera puede comprobar si una sustancia tiene declaración autorizada. Consultado el 23-09-2026 sin encontrar declaración autorizada para el aceite de orégano en este uso
  13. Archivo oficial de la EFSA «Questions on hold — botanical claims»: las solicitudes de declaración de salud relativas a la berberina figuran pendientes de decisión de los gestores del riesgo, es decir, sin autorización vigente (consultado el 23-09-2026)
  14. Guía global de la Organización Mundial de Gastroenterología «Probiotics and prebiotics», febrero de 2023, equipo de revisión presidido por Francisco Guarner: el uso de bacterias vivas en personas con función inmunitaria comprometida o enfermedad de base grave debe limitarse a cepas e indicaciones con seguridad y eficacia probadas en esas poblaciones, y la evidencia se ordena por cepa y por indicación, no por género (consultada el 23-09-2026)
  15. Baldanzi G, Fall T y cols., Universidad de Uppsala, Nature Medicine, 2026: estudio con 14.979 adultos suecos y datos individuales de prescripción; el uso de antibióticos de hace entre cuatro y ocho años se relaciona con la composición actual del microbioma intestinal, con alteraciones que podrían persistir hasta ocho años, asociaciones más fuertes con clindamicina, fluoroquinolonas y flucloxacilina, y cambios menores con penicilina V (resumen oficial en español consultado el 23-09-2026)
  16. Manual de dispepsia funcional y síndrome del intestino irritable de SEMERGEN (2025): el médico de familia es la puerta de entrada del Sistema Nacional de Salud para los síntomas digestivos sin señales de alarma, hace el cribado inicial y decide la derivación a Digestivo (documento leído el 23-09-2026)
  17. Manual MSD, versión para el público, «Úlcera gastroduodenal»: el sangrado como complicación más frecuente, con vómito de sangre o en «posos de café», heces negras alquitranosas o con sangre, debilidad, bajada de tensión al ponerse de pie y desmayo; perforación con dolor repentino, intenso y constante (consultado el 25-10-2026)
  18. Precios medidos por nosotros el 23-09-2026 en escaparates online españoles: un complemento cuyo nombre comercial incluye la sigla SIBO a 37,00 €, y probióticos de farmacia entre 6 € y 27 € según formato. No enlazamos a ninguna tienda; dejamos la fecha para que la comprobación se pueda repetir.
  19. Ficha técnica de Xifaxan (rifaximina) en DailyMed, Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos (fuente de EE. UU., no de España), revisión 10/2023: la presentación de 550 mg está indicada en la encefalopatía hepática y en el síndrome del intestino irritable con diarrea en adultos. Consultada el 25-10-2026

Preguntas frecuentes

  1. ¿Qué puedo tomar para el SIBO sin receta?

    Nada con indicación autorizada para el SIBO, porque en España no existe. Hay productos con reconocimiento europeo para molestias concretas: el hinojo, con monografía de la EMA de uso tradicional para molestias gastrointestinales espasmódicas leves con hinchazón y flatulencia, o el carbón activado, que puede anunciar menos gases tras comer. Ninguno de esos reconocimientos habla de sobrecrecimiento bacteriano.

  2. ¿La dieta baja en FODMAP cura el SIBO?

    No. La nota de prensa del documento de posicionamiento de la SEPD y la ASENEM dice que estas dietas pueden mejorar de forma temporal el meteorismo y la distensión, y desaconseja usarlas como tratamiento del SIBO por lo restrictivas que son. La Universidad de Monash, que diseñó la dieta, describe un cuadro con más incógnitas: en teoría la restricción reduciría las bacterias del intestino delgado, y en un estudio los test de aliento se normalizaron en una proporción parecida a la de la rifaximina, pero no se sabe si la mejoría viene del intestino delgado o del colon.

  3. ¿Tenéis el menú semanal de la dieta SIBO en PDF?

    No lo publicamos. Un menú cerrado se salta la parte útil del método, los retos del paso 2 que sirven para descubrir sus propios límites, y un archivo descargable no le pone fecha de fin a una restricción pensada para durar de 2 a 6 semanas. Lo que sí damos es la estructura de los tres pasos con sus duraciones, y el recordatorio de que ese protocolo es para el intestino irritable diagnosticado, no un tratamiento del SIBO.

  4. ¿Sirve el aceite de orégano para el SIBO?

    No localizamos respaldo oficial. No hay monografía de la EMA de uso tradicional ni declaración de salud autorizada en el registro europeo, y la nota de prensa del documento español no lo menciona. Cualquiera puede repetir esa comprobación en el registro de la Comisión Europea, enlazado en las fuentes. Que un producto se venda mucho no significa que haya evidencia publicada a su favor.

  5. ¿Y el carbón activado?

    Tiene permiso europeo para una declaración, pero sobre otra cosa. Según el Reglamento 432/2012 puede decir que ayuda a reducir el exceso de gases tras la comida, y solo si se toma un gramo al menos media hora antes de comer y otro al acabar. Es un efecto sobre el gas de una comida concreta, no un tratamiento del sobrecrecimiento bacteriano.

  6. ¿Se puede conseguir rifaximina sin receta?

    No, y no conviene intentarlo. Todas las presentaciones autorizadas en España necesitan receta, y para el SIBO se usarían fuera de ficha técnica, porque sus indicaciones son la encefalopatía hepática en un caso y un grupo de infecciones intestinales en el otro. Un antibiótico tomado por cuenta propia puede no servir, y la huella de un ciclo sobre la microbiota se ha detectado años después.