Digestión Serena El estómago y la flora a partir de los 45 Tu bienestar empieza aquí Empieza aquí

Redacción · Redacción de Digestión Serena Publicado 23 de septiembre de 2026 Actualizado 23 de septiembre de 2026 23 min de lectura

Qué tomar para la acidez y el ardor de estómago: comparación

Manos de un hombre mayor sobre el mostrador de una farmacia, con cajas de cartón blanco sin marca y un blíster

Para un ardor puntual, lo que actúa en minutos son los antiácidos y los alginatos de farmacia; para un ardor que se repite, la ficha técnica autoriza un omeprazol de 20 mg sin receta durante un máximo de 14 días, y la mayoría de los pacientes nota alivio completo en 7. Ningún complemento alimenticio tiene en la Unión Europea una declaración de salud autorizada para la acidez o el ardor. Y hay una lista de situaciones en las que no toca comprar nada, sino pedir cita.

¿Qué hay en la farmacia española y qué hace cada grupo?

Cuatro familias, con papeles distintos y tiempos distintos. La tabla resume lo que dicen las fichas técnicas del registro CIMA de la AEMPS y la valoración que hace de cada grupo la guía de la Asociación Española de Gastroenterología.

Antiácidos
Ejemplo registrado en España
almagato, Almax 1 g/7,5 ml suspensión oral, nº registro 55397
Qué hace
neutraliza el ácido ya refluido, acción rápida; sin alivio prolongado y sin efecto sobre la curación de la mucosa
Receta
sin receta
Límite de uso propio
uso sintomático puntual; no en menores de 12 años
Alginatos
Ejemplo registrado en España
alginato de sodio con carbonato de calcio y bicarbonato de sodio, Gaviscon sobres, nº registro 74728
Qué hace
forma un gel de pH casi neutro que flota sobre el contenido del estómago y neutraliza el «bolsillo ácido»
Receta
sin receta
Límite de uso propio
1-2 sobres tras las comidas y al acostarse; desde 12 años
Anti-H₂
Ejemplo registrado en España
famotidina 20 mg comprimidos, nº registro 63319
Qué hace
reduce la secreción de ácido; su ficha la indica para el alivio sintomático del reflujo que no ha respondido a las medidas higiénico-dietéticas ni a los antiácidos
Receta
con receta
Límite de uso propio
pauta médica: 20 mg dos veces al día en reflujo sintomático; sin respuesta a las 4-8 semanas, la ficha aconseja endoscopia
IBP sin receta
Ejemplo registrado en España
omeprazol 20 mg, nº 76951, 64004, 83628
Qué hace
inhibe la bomba de protones; alivio completo del ardor en 7 días en la mayoría de los casos
Receta
sin receta
Límite de uso propio
20 mg al día, máximo 14 días
IBP con receta
Ejemplo registrado en España
omeprazol 20 mg, nº registro 63983
Qué hace
mismas moléculas, indicaciones médicas: esofagitis, úlcera, erradicación de H. pylori, Zollinger-Ellison
Receta
con receta
Límite de uso propio
pauta médica: 2 semanas en úlcera duodenal, 4 en úlcera gástrica y en esofagitis

La fila de los anti-H₂ merece una aclaración, porque son los grandes olvidados de la farmacia española.

La famotidina sigue comercializada y se dispensa con receta; su ficha técnica reserva la dosis de 20 mg dos veces al día para el alivio sintomático del reflujo que no ha cedido con las medidas de estilo de vida ni con antiácidos, sube a 40 mg dos veces al día cuando hay erosión o úlcera del esófago asociada, y aconseja estudio endoscópico si a las cuatro u ocho semanas no hay respuesta. El boletín INFAC los cita además como apoyo durante la retirada de un inhibidor de la bomba de protones.

La diferencia entre las dos últimas filas es la que más confusión genera. El omeprazol de 20 mg que se compra sin receta y el que aparece en una receta electrónica pueden contener lo mismo; lo que cambia es el marco autorizado. Sin receta está aprobado para el autotratamiento a corto plazo de los síntomas de reflujo en adultos, y con receta se usa para cicatrizar lesiones y para combinarse con antibióticos.

La guía de la AEG añade un matiz sobre los antiácidos que conviene tener claro antes de gastar dinero en cajas. Neutralizan con rapidez, pero no dan alivio prolongado ni influyen en la curación de la erosión de la mucosa. Sirven para el episodio, no para el problema de fondo.

Con los alginatos, la valoración es algo más favorable en su terreno.

Son especialmente útiles para neutralizar la bolsa de ácido que queda flotando sobre la comida, y las formulaciones que los combinan con antiácidos resultan más eficaces que el placebo o que los antiácidos solos en síntomas leves puntuales. Sobre su capacidad de curar una esofagitis, la guía es tajante: la evidencia es nula. De dos estudios en pacientes que ya tomaban un IBP y seguían con síntomas residuales, uno encontró ventaja del alginato frente a placebo y el otro no halló diferencias.

¿Cómo quitar la acidez rápido?

Con un antiácido o un alginato, no con omeprazol. Los dos primeros actúan sobre el ácido que ya está donde no debe: el antiácido lo neutraliza, y el alginato forma en minutos una capa de gel de pH casi neutro que flota sobre el contenido gástrico e impide el reflujo, según la ficha técnica del producto registrado en España.

El omeprazol no es un fármaco de rescate, aunque se use como si lo fuera. Su propia ficha de venta sin receta explica que la mayoría de los pacientes consigue el alivio completo del ardor en 7 días de tratamiento. Tomar una cápsula cuando aparece la quemazón y esperar efecto inmediato es pedirle algo que no hace.

La pauta del alginato está escrita en la ficha con dos momentos concretos: después de las comidas y antes de acostarse. Ese «antes de acostarse» no es un adorno, porque el reflujo nocturno tiene que ver con la posición y con la bolsa de ácido.

Y queda el recurso que no se compra. Elevar el cabecero de la cama es, con la pérdida de peso, una de las dos únicas medidas de estilo de vida con demostración objetiva en la revisión de 16 ensayos aleatorizados que cita la guía española. No quita el ardor de esta noche en diez minutos, pero es lo único de esta página que actúa sobre el mecanismo sin pasar por el ácido.

¿Cuántos días se puede seguir por cuenta propia?

Catorce, y ese número no lo ponemos nosotros. La ficha técnica de un omeprazol de venta sin receta autoriza 20 mg al día durante un máximo de 14 días para los síntomas de reflujo en adultos, e indica que el tratamiento debe interrumpirse cuando se haya conseguido el alivio completo.

La misma ficha enumera cuatro situaciones en las que hay que consultar antes de automedicarse: tener antecedentes de úlcera gástrica, llevar cuatro semanas o más con tratamiento sintomático continuo, presentar ictericia o enfermedad grave del hígado, y tener más de 55 años con síntomas nuevos o que han cambiado.

Ese último punto merece un subrayado en una web dirigida a personas de 45 a 70 años. La edad no convierte el ardor en algo grave, pero sí cambia el orden de las prioridades: síntomas nuevos después de los 55 se valoran antes de encadenar cajas de farmacia.

¿Todos los inhibidores de la bomba de protones son iguales?

En la práctica, sí. Los metaanálisis recogidos en la guía de la AEG no encuentran diferencias clínicamente relevantes entre los cinco IBP comercializados en España —omeprazol, lansoprazol, pantoprazol, rabeprazol y esomeprazol— a dosis equivalentes. La única salvedad que apuntan es que el esomeprazol podría ser algo más eficaz en la esofagitis grave. Para elegir, el boletín INFAC del Servicio Vasco de Salud lo resuelve con dos criterios: omeprazol es el IBP de elección por ser el de mayor experiencia de uso y el de menor coste, sin diferencias relevantes de eficacia ni de seguridad frente a los demás.

Sobre su eficacia global, los números son buenos y conviene conocerlos antes de buscar alternativas. Los IBP logran remisión de los síntomas y curación de la esofagitis en el 70-75 % de los casos a corto plazo, y mantienen la remisión a largo plazo.

¿Qué riesgos tiene tomar omeprazol durante años?

La guía de la AEG y el boletín INFAC coinciden en la lista, y también en cómo hay que leerla. Son asociaciones descritas en estudios observacionales, ninguna evaluada con relación causa-efecto en un estudio prospectivo.

Asociación descrita Magnitud recogida en las fuentes
Infecciones entéricas por Salmonella o Campylobacter RR 3,3 (IC 1,8-6) en metaanálisis
Infección por Clostridium difficile RR 1,7 (IC 1,5-2,8)
Sobrecrecimiento bacteriano intestinal RR 1,7 (IC 1,2-2,4)
Menor absorción de vitamina B12 RR 1,6 (IC 1,5-1,7) en un estudio, sin asociación en otro; no se recomienda cribado rutinario
Hipomagnesemia típicamente en tratamientos de más de 1 año; nota informativa de la AEMPS 27/2011
Neumonía adquirida en la comunidad riesgo mayor en el primer mes, sobre todo en las primeras 48 horas
Fracturas óseas asociación débil, sin relación demostrada con pérdida de densidad ósea
Enfermedad renal crónica y nefritis intersticial aguda relación débil; la nefritis suele ser reversible
Demencia asociación epidemiológica inconsistente, con aumentos del 30-40 % en algunos estudios y probable sesgo de selección

El mensaje que sacan las dos fuentes de esa tabla no es «el omeprazol es peligroso». Es otro: cuando el IBP está indicado, sus beneficios superan ampliamente esos riesgos teóricos, y lo que hay que revisar es la indicación y la duración. Esa distinción es importante porque en internet circula la versión contraria, con listas de «alternativas naturales al omeprazol» dirigidas a quien lo tiene prescrito. Dejar un tratamiento indicado por miedo a una asociación observacional cambia un riesgo pequeño por uno concreto.

¿Cuándo se puede dejar el omeprazol, y cómo se hace?

Cuando ya no hay indicación, y siempre con quien lo prescribió. El boletín INFAC dedica su recomendación central a esto, y da contexto: en Euskadi tiene un IBP prescrito de forma crónica el 33 % de los mayores de 65 años y el 5 % de los menores de esa edad, y los estudios estatales e internacionales estiman que entre el 50 % y el 70 % de los tratamientos con IBP son inadecuados en indicación, dosis o duración. Las situaciones en las que el boletín plantea valorar la retirada o la reducción de dosis son concretas: personas asintomáticas sin indicación clara, dosis altas de mantenimiento, pacientes con reflujo o dispepsia que llevan un mínimo de tres meses sin síntomas, quien ha completado un tratamiento de úlcera de cuatro a ocho semanas o una erradicación de Helicobacter pylori, y aquellos en los que la razón que justificaba la gastroprotección ya no existe.

Las excepciones están igual de claras, y por eso no se improvisa. En el esófago de Barrett, en la esofagitis grado D de la clasificación de Los Ángeles y con antecedente de hemorragia digestiva, el tratamiento prolongado con IBP sí está indicado de forma continuada.

La forma de retirarlo también está descrita.

Una revisión sistemática de seis ensayos citada por el boletín encontró que es posible interrumpir el IBP sin empeoramiento de los síntomas en una proporción que varía del 14 % al 64 % según el estudio, y que la reducción gradual podría funcionar mejor que la retirada brusca. Entre las estrategias que recoge: bajar la dosis a la mitad durante una o dos semanas y suspender tras una semana con la dosis más baja; espaciar las tomas cada dos o tres días; o suspender y usar el fármaco «a demanda» si los síntomas reaparecen. Durante esa retirada se pueden usar antiácidos, alginatos o antagonistas H₂.

Todo eso se plantea en la consulta del médico de familia, con la lista de lo que se toma. La recomendación general del boletín es intentar al menos una vez al año retirar el tratamiento o reducir la dosis.

¿Sirven los remedios caseros? El caso del bicarbonato

Depende de lo que se espere de ellos, y aquí hay que separar dos cosas. El bicarbonato de sodio es un ingrediente real de un medicamento registrado en España: figura en la composición del alginato en sobres, junto con el alginato de sodio y el carbonato de calcio, con su ficha técnica, su posología y sus advertencias.

Lo que no tenemos es una fuente que evalúe la cucharada de bicarbonato disuelta en un vaso de agua, con su dosis, su frecuencia y sus contraindicaciones. Ni la guía de la AEG ni las fichas técnicas que hemos leído la estudian, así que en esta página no encontrará esa receta.

Sobre el resto del repertorio doméstico, la guía española es más útil de lo que parece. No existe evidencia epidemiológica sólida ni estudios de intervención que justifiquen evitar de forma general las comidas grasas, los cítricos, las bebidas carbonatadas o el chocolate, y un metaanálisis reciente no encuentra asociación clara con el café. La recomendación es individual: retirar lo que cada persona identifica como desencadenante de sus propias crisis, y no la lista que circula por ahí.

Dos hábitos sí tienen respaldo, y ninguno es un remedio de cocina. Perder peso y elevar el cabecero de la cama, las dos medidas que salieron adelante en la revisión de 16 ensayos aleatorizados. Dejar el tabaco se asocia además con mejoría de la gravedad de los síntomas. Qué alimentos entran, qué se limita y con qué apoyo detrás se aclara en la guía de alimentación para gastritis y reflujo.

¿Qué puede decir legalmente un complemento para el estómago?

Empecemos por lo que dice la ley, porque ahorra discusiones. En la Unión Europea, un complemento solo puede atribuirse un efecto sobre la salud si ese efecto figura entre las declaraciones autorizadas del Reglamento 432/2012. Para la acidez, el ardor o el reflujo no hay ninguna declaración autorizada. Ni para plantas, ni para enzimas, ni para bacterias.

Conviene ver qué sí está autorizado en el terreno digestivo, porque el contraste es didáctico:

Ingrediente Declaración autorizada en la UE Condición de uso
Carbón activado «contribuye a reducir el exceso de flatulencia después de las comidas» 1 g al menos 30 minutos antes de la comida y 1 g poco después
Glucomanano pérdida de peso; mantenimiento de niveles normales de colesterol 3 g al día repartidos en tres tomas para el peso; 4 g al día para el colesterol, con advertencia de riesgo de atragantamiento
Cultivos de yogur (L. delbrueckii subsp. bulgaricus y S. thermophilus) mejora de la digestión de la lactosa del propio producto en personas con dificultad para digerir la lactosa
Bacterias probióticas en general ninguna autorizada la EFSA rechazó prácticamente todas las solicitudes
Berberina (agracejo) ninguna autorizada solicitudes en el archivo de la EFSA sin decisión vigente

Los motivos del rechazo de las declaraciones de los probióticos están escritos en los dictámenes: cepas insuficientemente caracterizadas o relación causa-efecto no demostrada en población sana. La consecuencia práctica es directa. Un envase que prometa «equilibrar la flora» o «reducir la acidez» está usando una afirmación que la normativa europea no autoriza, aunque el ingrediente del interior sea real.

Eso no convierte a los complementos en fraude, y tampoco en tratamiento. La guía global de la Organización Mundial de Gastroenterología, de febrero de 2023, es un buen ejemplo de rigor: cuando hay datos, se citan por cepa concreta y por indicación, no por género. Un producto que no dice qué cepa lleva no está diciendo nada comparable.

Para quien esté valorando un complemento digestivo, el criterio útil es el de la etiqueta: qué ingrediente, en qué cantidad y con qué declaración autorizada detrás. El repaso completo de lo que se vende en la farmacia española para la microbiota, con su estatus regulatorio, está en la comparación de probióticos de farmacia.

Cuándo dejar de probar y pedir cita

Estas situaciones no se resuelven en la farmacia. La guía de la AEG las señala como motivo de endoscopia en lugar de tratamiento empírico:

  • disfagia, dificultad para tragar;
  • hemorragia digestiva en cualquiera de sus formas;
  • anemia sin explicación;
  • pérdida de peso no intencionada;
  • vómitos repetidos o intensos;
  • síntomas que no ceden con un tratamiento correcto de dos a cuatro semanas.

Y dos cuadros que son de urgencias, no de consulta: vomitar sangre o material con aspecto de posos de café y hacer deposiciones negras alquitranadas, por un lado; un dolor abdominal brusco con el abdomen rígido «en tabla», por otro. Con mareo intenso, palidez o taquicardia, la llamada es al 112. El repaso completo está en qué avisos obligan a consultar hoy.

Fuera de esos casos, la ruta pública empieza en el médico de familia, que hace el cribado, pide el test de Helicobacter pylori cuando corresponde y deriva a digestivo según criterios. Si lo que busca es entender el cuadro antes de la cita, el mecanismo está explicado en la página del reflujo gastroesofágico.

Qué hace y qué no hace esta página

Pone en una tabla lo que se vende en España para el ardor, con el número de registro de la AEMPS delante, y explica en cuánto actúa cada grupo, cuántos días está autorizado su uso propio y qué dice la guía española sobre su utilidad real.

No hace tres cosas. No recomienda un medicamento concreto para su caso, porque la elección depende de la frecuencia, de la respuesta previa y de los signos de alarma. No indica que deje ni que mantenga un tratamiento prescrito: la deprescripción de un IBP se plantea con quien lo receta. Y no atribuye a ningún complemento alimenticio un efecto sobre la acidez, porque ninguna declaración de ese tipo está autorizada en la Unión Europea.

Los demás temas del aparato digestivo alto se recorren desde el mapa de temas de Digestión Serena, y el síntoma en sí está explicado en la página de la acidez estomacal.

Por qué no publicamos precios ni una receta de bicarbonato

Dos ausencias que alguien va a echar de menos, y las dos son deliberadas.

No hay precios de farmacia en esta página porque no los hemos medido para estos productos. Publicar una cifra recordada de memoria sería peor que no dar ninguna: los precios de venta cambian por presentación y por establecimiento, y una cifra sin fecha ni fuente envejece mal. Cuando hagamos el muestreo con fecha, aparecerá aquí con su día de consulta.

Y no hay una pauta de bicarbonato casero porque no tenemos documento que la respalde. Las fichas técnicas describen medicamentos con dosis, contraindicaciones y advertencias; la cucharada en un vaso de agua no tiene nada de eso. Inventar una cantidad y una frecuencia nos costaría poco y a usted podría costarle más.

Fuentes utilizadas 13

  1. AEMPS, registro CIMA, ficha técnica de Almax 1 g/7,5 ml suspensión oral (almagato; nº registro 55397, Almirall), ficha revisada el 23 de septiembre de 2026: antiácido de venta sin receta; contraindicado en enfermedad de Alzheimer, hemorragia digestiva o rectal no diagnosticada y diarrea; no administrar a menores de 12 años; precaución en insuficiencia renal grave
  2. AEMPS, registro CIMA, ficha técnica de Gaviscon suspensión oral en sobres (alginato de sodio, carbonato de calcio y bicarbonato de sodio; nº registro 74728, Reckitt Benckiser), consulta hecha el 23 de septiembre de 2026: medicamento sin receta para el tratamiento sintomático de la hiperacidez y del ardor causado por el reflujo ácido en adultos y adolescentes de 12 años o más; mecanismo del gel de pH casi neutro; posología de 1-2 sobres tras las comidas y antes de acostarse
  3. AEMPS, registro CIMA, ficha técnica de Omeprazol Sandoz Care 20 mg cápsulas duras gastrorresistentes (nº registro 76951), ficha abierta y leída el 23 de septiembre de 2026: autotratamiento a corto plazo de los síntomas de reflujo en adultos, 20 mg al día durante un máximo de 14 días, alivio completo del ardor en 7 días en la mayoría de los pacientes, interrupción al lograr el alivio y criterios para consultar antes (úlcera gástrica previa, cuatro semanas o más de tratamiento continuo, ictericia o hepatopatía grave, más de 55 años con síntomas nuevos o cambiados). Otras presentaciones sin receta del mismo principio activo en el registro: nº 64004 y nº 83628
  4. AEMPS, registro CIMA, ficha técnica de Omeprazol Cinfa 20 mg (nº registro 63983), consulta del 23 de septiembre de 2026: presentación con receta; indicaciones en úlcera duodenal y gástrica, erradicación de Helicobacter pylori en combinación con antibióticos, úlceras por AINE, esofagitis por reflujo y síndrome de Zollinger-Ellison; duraciones de cicatrización de 2 semanas en úlcera duodenal y 4 semanas en úlcera gástrica y esofagitis
  5. AEMPS, registro CIMA, ficha técnica de Famotidina Cinfa 20 mg comprimidos recubiertos con película EFG (nº registro 63319), leída el 23 de septiembre de 2026: antagonista H₂ con receta, comercializado; indicado entre otros para el alivio sintomático de la enfermedad por reflujo gastroesofágico que no ha respondido a las medidas higiénico-dietéticas ni a los antiácidos y para la esofagitis por reflujo; posología de 20 mg dos veces al día en el alivio sintomático y de 40 mg dos veces al día en la erosión o úlcera esofágica asociada, con recomendación de diagnóstico endoscópico si no hay respuesta a las 4-8 semanas
  6. Asociación Española de Gastroenterología (AEG), Documento de actualización de la Guía de Práctica Clínica sobre la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico en el adulto, PDF descargado y leído el 23 de septiembre de 2026: valoración de antiácidos (acción rápida sin alivio prolongado ni efecto sobre la curación de la mucosa) y de alginatos (bolsillo ácido, combinaciones superiores a placebo y a antiácidos solos, evidencia nula para curar esofagitis, dos estudios discordantes en síntomas residuales); remisión y curación de esofagitis con IBP en el 70-75 % de los casos; ausencia de diferencias clínicamente relevantes entre los cinco IBP comercializados en España; revisión sistemática de 16 ensayos aleatorizados sobre medidas higiénico-dietéticas; ausencia de evidencia para prohibir grasas, cítricos, carbonatadas o chocolate y metaanálisis sin asociación clara con el café; riesgos descritos del uso prolongado de IBP; signos de alarma
  7. Osakidetza, boletín INFAC vol. 24 nº 8 (mayo de 2016), Inhibidores de la bomba de protones: recomendaciones de uso, PDF leído completo el 23 de septiembre de 2026: 33 % de los mayores de 65 años y 5 % de los menores con IBP crónico en Euskadi; 50-70 % de tratamientos inadecuados en indicación, dosis o duración; situaciones de deprescripción y excepciones (esófago de Barrett, esofagitis grado D de Los Ángeles, antecedente de hemorragia digestiva); revisión sistemática de 6 ensayos con interrupción posible sin empeoramiento en el 14-64 % de los pacientes; estrategias de retirada gradual y uso de antiácidos, alginatos o antiH2 durante el proceso; omeprazol como IBP de elección por experiencia de uso y coste; nota informativa de la AEMPS 27/2011 sobre hipomagnesemia
  8. Reglamento (UE) nº 432/2012 de la Comisión, lista de declaraciones de propiedades saludables autorizadas para alimentos, texto consolidado, texto revisado el 23 de septiembre de 2026: declaración del carbón activado sobre el exceso de flatulencia después de las comidas (1 g antes y 1 g después de comer) y declaraciones del glucomanano sobre pérdida de peso y mantenimiento de niveles normales de colesterol, con su advertencia de seguridad
  9. EFSA, dictamen científico sobre declaraciones relativas al carbón activado y la reducción del exceso de flatulencia (2011), doi 10.2903/j.efsa.2011.2049, dictamen consultado por última vez el 23 de septiembre de 2026
  10. Análisis publicado en PubMed (PMID 22683835) sobre el rechazo de las declaraciones de salud presentadas para bacterias probióticas bajo el Reglamento (CE) 1924/2006, artículo leído el 23 de septiembre de 2026: cepas insuficientemente caracterizadas o relación causa-efecto no demostrada; única declaración aprobada relacionada con bacterias vivas, la de los cultivos de yogur y la digestión de la lactosa
  11. Organización Mundial de Gastroenterología (WGO), guía global Probiotics and prebiotics, febrero de 2023, guía revisada el 23 de septiembre de 2026: la evidencia se cita por cepa concreta y por indicación, y la mayoría de los productos están diseñados para población generalmente sana
  12. SEMERGEN, Manual de dispepsia funcional y síndrome del intestino irritable (2025), PDF consultado por última vez el 23 de septiembre de 2026: ruta del SNS con el médico de familia como puerta de entrada, cribado inicial, petición del test de Helicobacter pylori y criterios de derivación a Aparato Digestivo
  13. EFSA, archivo Questions on hold — botanical claims (hoja de cálculo oficial de solicitudes de declaraciones sobre botánicos, descargada y revisada el 23 de septiembre de 2026): las solicitudes relativas a berberina y a Berberis (por ejemplo «1691 - Berberina (Berberis aristata, corteccia e.s.)» y «2400 - Berberis vulgaris (Barberry) - Gastro-intestinal health») figuran con estado «Pending Risk Managers' decision», es decir, sin declaración autorizada vigente

Preguntas frecuentes

¿Qué es mejor para el ardor, Almax o Gaviscon?

Hacen cosas distintas, y la respuesta depende del momento. Según las fichas técnicas del registro CIMA, el almagato es un antiácido que neutraliza el ácido con rapidez, mientras que el alginato de sodio forma un gel de pH casi neutro que flota sobre el contenido del estómago e impide el reflujo, con una pauta de uno o dos sobres después de las comidas y al acostarse. La guía de la AEG añade que los alginatos son especialmente útiles para el llamado bolsillo ácido y que las combinaciones con antiácidos superan al placebo y a los antiácidos solos en síntomas leves puntuales. Ninguno de los dos cura una esofagitis.

¿Cuánto tarda el omeprazol en hacer efecto?

La ficha técnica del omeprazol de venta sin receta indica que la mayoría de los pacientes consigue el alivio completo del ardor en 7 días, y autoriza un máximo de 14 días de uso propio a 20 mg al día. No es, por tanto, un fármaco de alivio inmediato: para el episodio puntual están los antiácidos y los alginatos. Cuando se consigue el alivio completo, la propia ficha dice que hay que interrumpir el tratamiento.

¿Puedo tomar omeprazol todos los días indefinidamente?

Esa decisión es médica, y la revisión periódica está recomendada. El boletín INFAC aconseja intentar al menos una vez al año retirar el tratamiento o reducir la dosis, con tres excepciones en las que el uso prolongado sí está indicado: esófago de Barrett, esofagitis grado D de la clasificación de Los Ángeles y antecedente de hemorragia digestiva. El mismo boletín recuerda que entre el 50 % y el 70 % de los tratamientos con IBP son inadecuados en indicación, dosis o duración, y que la retirada gradual funciona mejor que la brusca.

¿Los antiácidos dañan el estómago si se toman mucho?

La guía de la AEG no plantea el problema en esos términos; lo que señala es que los antiácidos no dan alivio prolongado ni ayudan a curar la lesión de la mucosa, así que un uso continuado suele significar que el problema de fondo no se está tratando. Las fichas técnicas sí traen contraindicaciones concretas: el almagato no debe usarse en caso de hemorragia digestiva o rectal no diagnosticada, ni en diarrea, ni en enfermedad de Alzheimer, ni en menores de 12 años, y exige precaución en insuficiencia renal grave.

¿Hay pastillas naturales para el reflujo gástrico que funcionen?

No hay ningún complemento alimenticio con declaración de salud autorizada en la Unión Europea para la acidez, el ardor o el reflujo. En el terreno digestivo sí están autorizadas la del carbón activado para el exceso de flatulencia después de las comidas, con 1 g antes y 1 g después de comer, y las del glucomanano para el peso y el colesterol, con advertencia de riesgo de atragantamiento. Para las bacterias probióticas, la EFSA rechazó prácticamente todas las solicitudes por cepas mal caracterizadas o causalidad no demostrada. Un producto que prometa quitar el ardor está haciendo una afirmación que la normativa no permite.

¿Y si el ardor vuelve en cuanto dejo el omeprazol?

Es una situación descrita y tiene manejo. La revisión sistemática de seis ensayos que cita el boletín INFAC encontró que se puede interrumpir el tratamiento sin empeoramiento de los síntomas en una proporción que va del 14 % al 64 % según el estudio, lo que significa que a una parte de los pacientes los síntomas sí les reaparecen. Por eso el mismo boletín plantea la retirada gradual antes que la brusca: bajar la dosis a la mitad una o dos semanas, espaciar las tomas cada dos o tres días, o pasar a un uso «a demanda» cuando los síntomas vuelven, con antiácidos, alginatos o antagonistas H₂ como apoyo durante el proceso. Que el ardor reaparezca no significa que el fármaco sea para siempre; significa que el intento se plantea otra vez con el médico, no que se abandone sin más.