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Redacción · Redacción de Digestión Serena Publicado 23 de septiembre de 2026 Actualizado 23 de septiembre de 2026 23 min de lectura

Gastritis: qué es, qué síntomas da y cómo se confirma

Mujer de unos sesenta años sosteniendo una taza de infusión junto a la ventana de la cocina

La gastritis es la inflamación de la mucosa del estómago, y la palabra no dice por qué ha aparecido. Las causas habituales son cinco: la infección por Helicobacter pylori, que afecta a alrededor del 50 % de la población española; los antiinflamatorios no esteroideos (AINE); el alcohol; el estrés de la enfermedad grave; y los fenómenos autoinmunitarios. Muchos casos no dan ningún síntoma. Y el diagnóstico no se cierra con la imagen que ve el endoscopio, sino con la biopsia, que en la lectura estándar son al menos cinco muestras.

¿Qué es la gastritis y en qué se diferencia de una úlcera?

La gastritis es inflamación de la mucosa gástrica; la úlcera es una erosión que penetra hasta la muscular de la mucosa. Son dos diagnósticos distintos que comparten las mismas dos causas principales, H. pylori y los AINE, y que pueden coexistir en la misma persona. El Manual MSD, versión profesional, lo explica de forma sencilla. La gastritis puede ulcerarse o no; la úlcera, en cambio, es una lesión que el endoscopista ve directamente.

La tercera palabra que se mezcla con estas dos es dispepsia. No es una lesión, es un conjunto de molestias.

Término Qué es Cómo se confirma
Gastritis Inflamación de la mucosa del estómago, con o sin atrofia o metaplasia Biopsia gástrica leída por el patólogo; el aspecto endoscópico por sí solo no basta
Úlcera péptica Erosión que llega hasta la muscular de la mucosa, en estómago o en los primeros centímetros del duodeno Endoscopia: la lesión se ve
Dispepsia Dolor o molestia en la parte alta del abdomen, sin decir nada de la causa Es una descripción de síntomas, no un hallazgo; sirve para decidir qué pruebas hacer

Esto explica una frase que desconcierta a mucha gente. Se puede tener un estómago de aspecto normal en la endoscopia y gastritis en la biopsia, y también lo contrario. En la página sobre la úlcera de estómago está el detalle de la otra mitad del par.

¿Cuáles son las causas de la gastritis?

Las causas que recoge el Manual MSD son la infección por H. pylori, los antiinflamatorios no esteroideos, el alcohol, el estrés en el sentido de enfermedad grave o crítica, y los fenómenos autoinmunitarios. H. pylori es la causa más común de gastritis y de enfermedad ulcerosa péptica en el mundo.

El peso de los AINE es fácil de subestimar porque se venden en cualquier parte. En la úlcera péptica son responsables de más de la mitad de los casos, y en el reflujo la guía de la Asociación Española de Gastroenterología (AEG) cifra su efecto. Haber tomado AINE en los tres meses previos multiplica el riesgo de enfermedad por reflujo por 1,6 (OR 1,6; IC 95 % 1,36-1,98).

Merece la pena leer esa lista despacio, porque dos de las cinco causas dependen de decisiones cotidianas, como qué analgésico se toma, con qué frecuencia y con cuánto alcohol.

El estrés de la lista del MSD no es el del trabajo. Es el de la enfermedad grave, el ingreso en una unidad de críticos o el politraumatismo, y da lugar a un cuadro con nombre propio, la gastritis erosiva por estrés. El vínculo entre tensión emocional y molestias digestivas altas existe, pero funciona por otra vía.

¿Qué hacer si tomo antiinflamatorios a menudo?

Hablarlo con quien los prescribió antes de dejarlos, porque en muchos casos el antiinflamatorio está puesto por algo. Los AINE son la causa evitable más frecuente de daño en la mucosa digestiva alta. Están detrás de más de la mitad de las úlceras pépticas y figuran a la vez en las tres columnas de la tabla de fármacos de riesgo de la guía de la AEG, porque bajan la presión del esfínter esofágico inferior, dañan la mucosa del esófago y retrasan el vaciamiento gástrico.

Esa tabla incluye bastantes medicamentos que nadie asocia con el estómago. Ácido acetilsalicílico, bifosfonatos, sales de hierro, ácido ascórbico, cloruro potásico, doxiciclina, antidepresivos tricíclicos, antagonistas del calcio, nitritos, benzodiacepinas, teofilina, estrógenos y progesterona. En un estudio con 2.251 pacientes citado en esa misma guía, tomar AINE entre 15 y 30 días aumentó de forma significativa el ardor agudo en el 68 % de los participantes.

Con una lista así, la conversación útil en la consulta no es «¿qué me tomo para el estómago?», sino «¿sigo necesitando todo esto y en esta dosis?».

Hay un dato del V Consenso Español de 2021 que ordena bien las prioridades cuando ya hubo una complicación. En pacientes que han tenido una hemorragia digestiva por úlcera péptica, erradicar H. pylori reduce las recidivas a casi cero. La incidencia de nueva hemorragia baja al 0,88 % por paciente y año de seguimiento tras la erradicación confirmada, y el consenso recomienda entonces no mantener un antisecretor de forma indefinida si no se toman AINE ni aspirina. Erradicar y comprobarlo protege más que alargar una pastilla para siempre.

¿Cuáles son los síntomas de la gastritis?

Muchas gastritis no dan ningún síntoma. Cuando los dan, lo habitual es dispepsia —molestia en la parte alta del abdomen— y, en los casos con lesión sangrante, hemorragia digestiva. Eso es todo lo que el síntoma permite afirmar por sí mismo.

El vocabulario de esas molestias está bien descrito en la guía de dispepsia funcional de SEMERGEN, que utiliza los criterios internacionales de Roma IV: plenitud después de comer, saciedad precoz, dolor en la boca del estómago y ardor en esa misma zona.

Molestia Cómo se describe en la consulta Qué no indica por sí sola
Plenitud posprandial Sensación de que la comida se queda dentro, con poca cantidad No distingue gastritis de dispepsia funcional
Saciedad precoz Llenarse a las pocas cucharadas No indica lesión en la mucosa
Epigastralgia Dolor en el epigastrio, la «boca del estómago», bajo el esternón y por encima del ombligo No localiza la causa ni su profundidad
Ardor epigástrico Quemazón en la misma zona, a veces confundida con el ardor del reflujo No separa gastritis de reflujo: el solapamiento es alto

El lugar donde duele es el epigastrio, la zona central del abdomen justo por debajo del esternón. Es el mismo sitio en hombres y en mujeres; las fuentes que revisamos para esta página no describen un patrón de síntomas distinto por sexo en la gastritis.

Y aquí está el punto que casi nadie escribe en claro. La propia guía de la AEG explica que dispepsia y reflujo se solapan tanto, y los síntomas tienen tan escaso valor predictivo, que su recomendación de 2012 fue manejarlos de forma unificada en Atención Primaria. Es decir, por los síntomas no se sabe si hay gastritis.

De ahí sale la respuesta honesta a «¿cómo saber si tengo gastritis?». Por lo que se nota, no se sabe. Se sabe con una endoscopia con biopsia, y esa prueba no se pide por curiosidad.

¿La gastritis es lo mismo que la acidez o el reflujo?

No. La acidez es un síntoma, el reflujo gastroesofágico es el paso del contenido del estómago al esófago, y la gastritis es inflamación de la pared del estómago confirmada con biopsia. Se confunden porque el ardor en la boca del estómago aparece en las tres situaciones.

El reflujo con síntomas molestos —la ERGE— es muy frecuente en España. El 9,8 % de la población (IC 95 % 8,6-10,9) refiere pirosis o regurgitación una o más veces por semana, según el metaanálisis y los datos que recoge la guía de la AEG, y la prevalencia es mayor a partir de los 50 años (OR 1,32; IC 95 % 1,12-1,54).

En el reflujo hay además un dato que rompe con casi todo el contenido que circula sobre dietas. Una revisión sistemática de 16 ensayos aleatorizados, seleccionados entre 2.039 trabajos, concluyó que solo dos medidas de estilo de vida mejoran los síntomas o los resultados de la pH-metría de forma objetivamente demostrada: la pérdida de peso y la elevación del cabecero de la cama. Ni el café, ni los cítricos, ni el chocolate salen de ahí con pruebas sólidas; la recomendación de la guía es evitar los alimentos que cada persona identifica como desencadenantes propios, no una lista universal.

Dejar el tabaco sí tiene respaldo, y se asocia con mejoría de la gravedad de los síntomas, sobre todo en personas no obesas.

Quien se despierta por la noche con sensación de ahogo o de no poder respirar está describiendo reflujo nocturno, y eso merece consulta y no una infusión. Es una de las situaciones en que la elevación del cabecero tiene sentido fisiológico y evidencia. Los detalles de esa mecánica están en el reflujo gastroesofágico, y la parte de comidas y horarios, en la dieta para la gastritis y el reflujo.

¿Qué hay detrás de la «gastritis nerviosa»?

«Gastritis nerviosa» no es un diagnóstico médico. No aparece en el Manual MSD ni en el sistema de clasificación de las biopsias gástricas. Es el nombre que usa mucha gente para algo real —molestias digestivas altas que aparecen o empeoran en épocas de tensión— y lo que suele haber detrás tiene otro nombre, dispepsia funcional.

La dispepsia funcional es dolor o malestar en la parte alta del abdomen, crónico o recurrente, sin alteración estructural que lo explique. Los criterios de Roma IV que recoge la guía de SEMERGEN piden uno o más de estos cuatro síntomas: plenitud posprandial molesta, saciedad precoz molesta, epigastralgia molesta o ardor epigástrico molesto, sin trastorno orgánico que lo justifique —lo que incluye haber descartado lesiones por endoscopia—. Los síntomas deben estar presentes en los últimos 3 meses y haber empezado al menos 6 meses antes del diagnóstico. En los países occidentales la padece entre una de cada diez personas y cuatro de cada diez, según el rango de 10-40 % que da esa guía.

Que no haya lesión no significa que no haya enfermedad ni que «sean nervios». Significa que el problema está en cómo funciona y cómo se percibe el estómago, no en un agujero en la mucosa.

La guía divide el cuadro en dos síndromes que pueden solaparse: el síndrome de dolor epigástrico, con dolor o ardor al menos 1 día por semana, y el síndrome de distrés posprandial, con plenitud o saciedad precoz al menos 3 días por semana.

El tratamiento de la dispepsia funcional que describe esa misma guía empieza por explicar al paciente lo que tiene, sigue por medidas dietéticas —comidas más pequeñas y frecuentes, menos ultraprocesados, grasas, picante, bebidas con gas, café, alcohol y tabaco— y continúa, si hace falta, con fármacos por líneas: supresión ácida o procinéticos primero, neuromoduladores a dosis bajas en tercera línea. La supresión ácida reduce síntomas en el 30-70 % de los pacientes según la propia guía. Nada de eso se decide sin médico, y el orden importa.

Hay un detalle que conviene conocer antes de la consulta. Si en una dispepsia funcional hay H. pylori, el algoritmo contempla erradicarlo como primera línea, y el beneficio sintomático se ve a partir de los 6 meses del tratamiento. Seis meses, no seis días. Quien espere alivio a la semana siguiente creerá que no ha servido de nada.

¿Cómo se diagnostica la gastritis?

Con endoscopia y biopsia. El diagnóstico se establece única y exclusivamente con la histología, no con el aspecto visual de la mucosa. El sistema de Sydney, revisado en 1994 y usado como estándar internacional, recomienda tomar al menos 2 biopsias del antro, 2 del cuerpo gástrico y 1 de la incisura angular, y clasificar la gastritis crónica como atrófica o no atrófica precisando su localización: antro, cuerpo o pangastritis.

La pregunta práctica no es cómo se hace la prueba, sino a quién se le hace. Para la dispepsia no investigada sin señales de alarma en menores de 55 años, el documento de consulta rápida de SEMERGEN sobre H. pylori recomienda la estrategia «test and treat»: hacer directamente un test no invasivo y tratar si es positivo, sin endoscopia previa. La endoscopia se reserva para los mayores de esa edad y para quien tenga signos de alarma.

Prueba Para qué sirve Condición que casi nadie cuenta
Test del aliento con urea marcada con carbono 13 Prueba no invasiva de elección, tanto para el diagnóstico como para comprobar la erradicación Sin IBP las 2 semanas previas y sin antibióticos ni bismuto las 4 semanas previas
Antígeno de H. pylori en heces Alternativa de segunda elección Después del tratamiento su valor predictivo positivo baja al 50 %
Serología No se recomienda para diagnóstico ni para control Los anticuerpos persisten años: no distingue infección actual de pasada
Endoscopia con biopsia Único modo de confirmar una gastritis y de clasificarla Necesita biopsias de antro, cuerpo e incisura, no una mirada

El detalle de la preparación y de lo que significa cada resultado está en la guía del test del aliento, y el cuadro completo de la bacteria, en la página de Helicobacter pylori.

¿Qué tipos de gastritis hay y por qué el informe usa tantas palabras?

Porque cada palabra del informe responde a una pregunta distinta: cuánto tiempo lleva, si la mucosa ha perdido tejido y dónde está la inflamación. El eje temporal separa aguda de crónica. El eje del daño separa atrófica de no atrófica, y la atrofia significa pérdida de función de la mucosa. El eje de la localización distingue antro, cuerpo y pangastritis, que es cuando afecta a los dos.

La localización tiene consecuencias que se notan en los análisis. Cuando predomina en el antro, se pierden células G y baja la secreción de gastrina; cuando predomina en el cuerpo, se pierden glándulas oxínticas y bajan el ácido, la pepsina y el factor intrínseco. Ese factor intrínseco es el que permite absorber la vitamina B12, y es la razón por la que una gastritis puede acabar dando un problema hematológico y neurológico en lugar de dolor de estómago.

Aparte está la gastritis atrófica metaplásica autoinmunitaria, en la que el propio organismo produce anticuerpos contra las células parietales del estómago. Sus síntomas gástricos son escasos e inespecíficos, y lo que se ve suele ser el déficit de B12: cansancio, debilidad, alteraciones de la sensibilidad. El seguimiento, el significado de los informes que hablan de gastritis antral, erosiva o eritematosa y lo que implica la metaplasia están desarrollados en la guía de la gastritis crónica.

¿Cuánto dura una gastritis y qué se hace con ella?

El tratamiento se dirige a la causa, y a menudo incluye reducir la secreción de ácido y antibióticos si hay H. pylori. Sobre la duración conviene ser exactos. En las fuentes que usamos para esta página no hay una cifra de «cuánto dura una gastritis», porque depende de la causa y del grado de daño de la mucosa. Lo que sí tiene números son los tratamientos.

  • Omeprazol 20 mg sin receta: pauta de autotratamiento de 14 días como máximo, y según la ficha técnica la mayoría de los pacientes consigue el alivio completo del ardor en 7 días. Al desaparecer los síntomas se interrumpe.
  • Omeprazol con receta, tiempos de cicatrización de la ficha técnica: úlcera duodenal 2 semanas, úlcera gástrica 4 semanas, esofagitis por reflujo 4 semanas.
  • Erradicación de H. pylori según el V Consenso Español de 2021: pauta cuádruple concomitante de 14 días o cuádruple con bismuto de 10 días como mínimo, con un objetivo de curación próximo o superior al 90 %.
  • Comprobación de la erradicación: test del aliento al menos 4 semanas después de terminar los antibióticos. No es opcional.

La diferencia entre gastritis aguda y crónica también es histológica, no de calendario. La aguda es una infiltración de polimorfonucleares en la mucosa del antro y del cuerpo; la crónica implica cierto grado de atrofia, con pérdida de función de la mucosa, o metaplasia. La forma crónica tiene su propio seguimiento y su propio vocabulario de informe.

Una cosa más, y es la que más veces se hace mal. El inhibidor de la bomba de protones no es para siempre por defecto. El boletín INFAC del servicio de salud vasco recogió que el 33 % de los mayores de 65 años de Euskadi tenía un IBP prescrito de forma crónica, y que los estudios estatales e internacionales sitúan entre el 50 % y el 70 % los tratamientos con IBP inadecuados en indicación, dosis o duración. Revisar la pauta al menos una vez al año es parte del tratamiento, con las excepciones que el propio boletín señala: esófago de Barrett, esofagitis grave y antecedente de hemorragia digestiva.

Señales de alarma: cuándo esto deja de ser una duda y pasa a ser una urgencia

Hay síntomas ante los que no toca leer ni probar nada. Estos exigen ir a urgencias o llamar al 112 el mismo día:

  • Hematemesis: vómito con sangre fresca o con aspecto de posos de café.
  • Melena: heces negras, pegajosas, de olor distinto al habitual.
  • Dolor abdominal súbito e intenso con el abdomen duro, «en tabla».
  • Signos de shock: mareo intenso, palidez, taquicardia, pérdida de conciencia.

Y estos piden consulta pronto, no dentro de unos meses: disfagia o dificultad para tragar, dolor al tragar, pérdida de peso no intencionada, vómitos intensos o repetidos, anemia sin explicación, masa abdominal palpable, ictericia, antecedentes familiares de cáncer gástrico, síntomas que empiezan después de los 55 años y falta de respuesta a un tratamiento de 2 a 4 semanas.

La lista completa, con qué se hace en cada caso y por qué esos umbrales, está en la relación completa de señales de alarma digestivas.

Qué encontrará en esta página y qué no

Aquí está lo que dicen las guías españolas y el Manual MSD sobre qué es una gastritis, qué causas tiene, qué significan los síntomas y qué prueba la confirma, con la fecha de consulta junto a cada fuente. También está la parte incómoda. Por los síntomas no se distingue de un reflujo ni de una dispepsia funcional.

No hay aquí un diagnóstico ni una pauta personal. No decimos qué tomar en su caso ni en qué dosis, porque eso depende de la causa, de la medicación que ya se tome y de si hay H. pylori, y esas tres cosas las establece un médico. Tampoco hay listas de alimentos prohibidos presentadas como si fueran tratamiento. La propia guía de la AEG señala que las recomendaciones dietéticas clásicas se entregan como listas genéricas en lugar de consejos ajustados a cada persona, y que la evidencia que las sostiene es baja.

Y no publicamos promesas de curación definitiva, ni naturales ni de farmacia. Una gastritis por H. pylori se resuelve erradicando la bacteria y confirmándolo con una prueba; una gastritis por AINE, revisando el analgésico con quien lo prescribió. Lo demás es alivio de síntomas, que tiene su lugar y no es lo mismo. El primer escalón para empezar, y es gratuito, es el médico de familia. El circuito del Sistema Nacional de Salud va de Atención Primaria al test de H. pylori si procede y a digestivo cuando hay criterios para derivar. Todos los temas de estómago e intestino que trabajamos, ordenados por síntoma, están en la portada de Digestión Serena.

Fuentes utilizadas 10

  1. Manual MSD, versión profesional, «Generalidades sobre la gastritis»: definición de gastritis como inflamación de la mucosa gástrica; causas (infección por H. pylori, AINE, alcohol, estrés en enfermedad grave, fenómenos autoinmunitarios); distinción entre gastritis aguda —infiltración de polimorfonucleares en antro y cuerpo— y crónica —con atrofia o metaplasia—; frecuencia de casos asintomáticos y presentación como dispepsia o hemorragia digestiva; diagnóstico por endoscopia con biopsia y tratamiento orientado a la causa. Consultado el 23-09-2026
  2. Sistema de clasificación de Sydney, revisado en 1994, tal como lo recoge el Manual MSD y la literatura histopatológica de referencia: toma de al menos 2 biopsias de antro, 2 de cuerpo y 1 de la incisura angular, y clasificación de la gastritis crónica como atrófica o no atrófica precisando localización (antro, cuerpo o pangastritis); el diagnóstico se establece con histología y no con el aspecto endoscópico. Consultado el 23-09-2026
  3. Manual MSD, versión profesional, «Enfermedad ulcerosa péptica»: definición de úlcera como erosión que penetra hasta la muscular de la mucosa; H. pylori presente en más del 50 % de las úlceras duodenales y en el 30-50 % de las gástricas; los AINE responsables de más del 50 % de las úlceras pépticas; hematemesis, melena y hematoquecia como situaciones potenciales de emergencia. Consultado el 23-09-2026
  4. Asociación Española de Gastroenterología (AEG), «Documento de actualización de la Guía de Práctica Clínica sobre la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico en el adulto»: solapamiento clínico entre dispepsia y ERGE y escaso valor predictivo de los síntomas, con recomendación de manejo unificado en Atención Primaria recogida de la guía de dispepsia de la AEG de 2012; señales de alarma que exigen endoscopia (disfagia, hemorragia digestiva, anemia, pérdida de peso, vómitos recidivantes); riesgo de ERGE multiplicado por 1,6 tras consumo de AINE en los 3 meses previos (OR 1,6; IC 95 % 1,36-1,98); crítica explícita a las listas genéricas de alimentos que evitar. PDF leído completo el 23-09-2026
  5. SEMERGEN, «Manual de dispepsia funcional y síndrome del intestino irritable» (2025): criterios de Roma IV de dispepsia funcional (plenitud posprandial molesta, saciedad precoz molesta, epigastralgia molesta o ardor epigástrico molesto, sin trastorno orgánico, síntomas en los últimos 3 meses e inicio al menos 6 meses antes), prevalencia del 10-40 % en países occidentales, subdivisión en síndrome de dolor epigástrico (≥1 día/semana) y de distrés posprandial (≥3 días/semana), medidas higiénico-dietéticas iniciales, líneas de tratamiento farmacológico con reducción de síntomas del 30-70 % con supresión ácida, y erradicación de H. pylori con beneficio sintomático a partir de los 6 meses. Consultado el 23-09-2026
  6. SEMERGEN, documento de consulta rápida «Manejo de Helicobacter pylori» (2024): prevalencia en torno al 50 % de la población española; recomendación de tratar a todos los pacientes diagnosticados con independencia de los síntomas; estrategia «test and treat» en menores de 55 años con dispepsia no investigada y sin signos de alarma; test del aliento con urea marcada con carbono 13 como prueba no invasiva de elección, antígeno en heces como segunda elección con valor predictivo positivo del 50 % tras el tratamiento, serología no recomendada; suspensión de IBP 2 semanas y de antibióticos o bismuto 4 semanas antes de cualquier test no invasivo. Consultado el 23-09-2026
  7. Gisbert JP et al., «V Conferencia Española de Consenso sobre el tratamiento de la infección por Helicobacter pylori», Rev Esp Enferm Dig 2021;113(10):740-764, DOI 10.17235/reed.2021.8358/2021: umbral de eficacia próximo o superior al 90 %, pauta cuádruple concomitante de 14 días y cuádruple con bismuto de 10 días como mínimo en primera línea. PDF leído completo el 23-09-2026
  8. Ficha técnica de omeprazol sin receta (OMEPRAZOL SANDOZ CARE 20 mg, nº registro 76951), CIMA/AEMPS: indicación para los síntomas de reflujo en adultos, 20 mg al día durante 14 días como máximo, alivio completo del ardor en 7 días en la mayoría de los pacientes, interrupción al desaparecer los síntomas, y criterios que excluyen el autotratamiento (antecedente de úlcera gástrica, tratamiento sintomático continuo de 4 semanas o más, ictericia o hepatopatía grave, mayores de 55 años con síntomas nuevos o cambiados). Consultada el 23-09-2026
  9. Ficha técnica de omeprazol con receta (OMEPRAZOL CINFA 20 mg, nº registro 63983), CIMA/AEMPS: indicaciones en úlcera duodenal y gástrica, erradicación de H. pylori en combinación con antibióticos, úlceras por AINE y esofagitis por reflujo, con tiempos de cicatrización de 2 semanas en úlcera duodenal y 4 semanas en úlcera gástrica y en esofagitis por reflujo. Consultada el 23-09-2026
  10. Boletín INFAC vol. 24 nº 8 (mayo de 2016), Osakidetza-Departamento de Salud del Gobierno Vasco, «Inhibidores de la bomba de protones: recomendaciones de uso»: el 33 % de los mayores de 65 años de Euskadi con IBP prescrito de forma crónica; entre el 50 % y el 70 % de los tratamientos con IBP inadecuados en indicación, dosis o duración; recomendación de intentar retirar o reducir la dosis al menos una vez al año, salvo esófago de Barrett, esofagitis grave o antecedente de hemorragia digestiva. PDF leído completo el 23-09-2026

Preguntas frecuentes

¿Dónde duele la gastritis?

En el epigastrio: la franja central del abdomen que queda por debajo del esternón y por encima del ombligo, lo que la gente llama la boca del estómago. El problema es que ahí duelen también el reflujo, la dispepsia funcional y la úlcera, y la guía de la AEG recuerda que los síntomas tienen escaso valor predictivo para separar unos de otros. La localización orienta; no diagnostica.

¿Cómo saber si tengo gastritis sin endoscopia?

No se puede. El diagnóstico de gastritis es histológico: se confirma con biopsias tomadas durante una endoscopia, y un estómago de aspecto normal puede tener gastritis en el microscopio. Lo que sí se puede hacer sin endoscopia es buscar la causa más frecuente: un test del aliento o un antígeno en heces dicen si hay H. pylori, y en menores de 55 años sin señales de alarma esa es la estrategia recomendada.

¿La gastritis por estrés existe?

Existen dos cosas distintas con nombres parecidos. La gastritis erosiva por estrés que describe el Manual MSD aparece en enfermedad grave o crítica, como un ingreso en cuidados intensivos, y no es el estrés del día a día. Lo que sí encaja con la tensión emocional cotidiana es la dispepsia funcional, que tiene criterios propios en Roma IV y una prevalencia del 10-40 % en países occidentales. El estrés ahí funciona como amplificador de los síntomas, no como un diagnóstico en sí.

¿Cuánto dura una gastritis?

Las guías que revisamos no dan una duración, porque la gastritis no es una sola cosa: depende de la causa y de si hay atrofia o metaplasia en la biopsia. Lo que tiene plazos es el tratamiento. Un omeprazol de autotratamiento sin receta se pauta 14 días como máximo y suele aliviar el ardor en 7; la erradicación de H. pylori dura 10 o 14 días según la pauta y se comprueba 4 semanas después de acabar.

¿Hay que tratar el Helicobacter pylori si tengo gastritis y no me duele nada?

El documento de SEMERGEN sobre manejo de H. pylori recomienda tratar a todos los pacientes diagnosticados de la infección, tengan síntomas o no, por su papel en la gastritis crónica, la úlcera péptica y el cáncer gástrico. La decisión de buscarla es distinta de la de tratarla: hay indicaciones concretas para pedir el test, y si sale positivo, se trata.

¿Se puede tomar omeprazol por mi cuenta para una gastritis?

Las presentaciones sin receta de omeprazol 20 mg están autorizadas para los síntomas de reflujo en adultos, durante 14 días como máximo, no para tratar una gastritis diagnosticada. Su propia ficha técnica marca cuándo no procede el autotratamiento: antecedente de úlcera gástrica, tratamiento sintomático continuo desde hace 4 semanas o más, ictericia o enfermedad grave del hígado, y tener más de 55 años con síntomas nuevos o que han cambiado. En cualquiera de esos casos, la respuesta es el médico, no la farmacia.