¿Qué es la gastritis y en qué se diferencia de una úlcera?
La gastritis es inflamación de la mucosa del estómago. La úlcera es una llaga redonda u ovalada que se abre donde el ácido y los jugos digestivos han erosionado la mucosa del estómago o del duodeno. Son diagnósticos distintos, comparten sus dos causas principales (H. pylori y los AINE) y pueden darse a la vez en la misma persona. Según el Manual MSD, una gastritis puede evolucionar hasta producir una úlcera.
Hay una tercera palabra que se mezcla con estas dos: dispepsia. No es una lesión. Es un conjunto de molestias.
| Término | Qué es | Cómo se confirma |
|---|---|---|
| Gastritis | Inflamación de la mucosa del estómago, con o sin atrofia o metaplasia | Endoscopia; la atrofia y la metaplasia solo se ven con biopsia |
| Úlcera péptica | Llaga abierta en la mucosa del estómago o del inicio del duodeno | Endoscopia: la lesión se ve |
| Dispepsia | Dolor o molestia en la parte alta del abdomen, sin decir nada de la causa | Es una descripción de síntomas que sirve para decidir qué pruebas hacer |
De ahí sale una frase que desconcierta a mucha gente. El estómago puede verse bastante normal en la endoscopia y tener atrofia en la biopsia: el consenso internacional de Kioto de 2015 considera que la endoscopia convencional no basta para diagnosticarla. La otra mitad del par está en la página sobre la úlcera de estómago.
¿Cuáles son las causas de la gastritis?
El Manual MSD cita la infección, el estrés de una enfermedad grave, las lesiones, la aspirina y otros antiinflamatorios no esteroideos, el alcohol y los trastornos del sistema inmunitario. La gastritis no erosiva se debe casi siempre a H. pylori; la erosiva, sobre todo al alcohol, al estrés de una enfermedad grave y a fármacos como la aspirina y los AINE. En algunas personas, dice el manual, basta una aspirina infantil diaria para dañar la mucosa.
Los AINE se subestiman porque se venden en cualquier sitio. Causan más de la mitad de las úlceras pépticas, y en el reflujo la guía de la Asociación Española de Gastroenterología (AEG) mide su efecto: haberlos tomado en los 3 meses previos multiplica por 1,6 el riesgo de enfermedad por reflujo (intervalo de confianza del 95 %: 1,36 a 1,98).
Conviene leer esa lista despacio. Dos de esas causas dependen de decisiones de cada día: qué analgésico se toma, cada cuánto y con cuánto alcohol.
El estrés de esa lista no es el del trabajo. Es el de una enfermedad o lesión repentina y grave, como quemaduras extensas, un traumatismo en la cabeza o una hemorragia importante, y produce un cuadro con nombre propio: la gastritis aguda por estrés, según el Manual MSD. La relación entre tensión emocional y molestias de estómago existe, pero va por otro camino y tiene nombre propio: dispepsia funcional.
¿Qué hacer si tomo antiinflamatorios a menudo?
Hablarlo con quien los recetó antes de dejarlos, porque muchas veces el antiinflamatorio está puesto por un motivo. Los AINE son la causa evitable más frecuente de daño en la mucosa digestiva alta: están detrás de más de la mitad de las úlceras pépticas y aparecen en las tres columnas de la tabla de fármacos de riesgo de la guía de la AEG, porque bajan la presión del esfínter esofágico inferior, dañan la mucosa del esófago y retrasan el vaciamiento del estómago.
En esa tabla hay muchos medicamentos que nadie asocia con el estómago: ácido acetilsalicílico, bifosfonatos, sales de hierro, ácido ascórbico, cloruro potásico, doxiciclina, antidepresivos tricíclicos, antagonistas del calcio, nitritos, benzodiacepinas, teofilina, estrógenos y progesterona. En un estudio con 2.251 pacientes citado por la misma guía, tomar AINE entre 15 y 30 días aumentó de forma significativa los síntomas agudos de reflujo, y el 68 % tuvo pirosis.
Con una lista así, la pregunta útil en la consulta cambia. Ya no es «¿qué me tomo para el estómago?», sino «¿sigo necesitando todo esto, y a esta dosis?».
El V Consenso Español de 2021 aporta un dato que ordena las prioridades cuando ya hubo una complicación. En quienes han sangrado por una úlcera péptica, erradicar H. pylori elimina casi todas las recidivas: en los estudios que resume, la nueva hemorragia tras la erradicación fue del 0,88 % por paciente y año. Por eso el consenso recomienda no mantener un antisecretor de forma indefinida, una vez confirmada la erradicación, si no se toman AINE ni aspirina. Erradicar y comprobarlo protege más que alargar una pastilla para siempre.
¿Cuáles son los síntomas de la gastritis?
Muchas gastritis no dan síntomas. Cuando los dan, suele ser dispepsia, es decir, molestia en la parte alta del abdomen, y en los casos con lesión que sangra, hemorragia digestiva. El síntoma, por sí solo, no permite afirmar más.
Para nombrar esas molestias, el manual de dispepsia funcional de SEMERGEN (2025) usa los criterios internacionales de Roma IV: sentirse lleno tras comer, llenarse enseguida, dolor en la boca del estómago y ardor en ese mismo punto.
| Molestia | Cómo se cuenta en la consulta | Qué no indica por sí sola |
|---|---|---|
| Plenitud posprandial | La comida se queda dentro, aunque sea poca | No distingue gastritis de dispepsia funcional |
| Saciedad precoz | Llenarse a las pocas cucharadas | No indica lesión de la mucosa |
| Epigastralgia | Dolor en el epigastrio, la «boca del estómago», bajo el esternón y por encima del ombligo | No dice la causa ni la profundidad |
| Ardor epigástrico | Quemazón en esa zona, a menudo confundida con el ardor del reflujo | No separa gastritis de reflujo: se solapan mucho |
Duele en el epigastrio, la zona central del abdomen justo por debajo del esternón. Es el mismo sitio en hombres y en mujeres; las fuentes de esta página no describen síntomas distintos por sexo en la gastritis.
Y aquí está lo que casi nadie escribe claro. La guía de la AEG explica que dispepsia y reflujo se solapan tanto, y los síntomas predicen tan poco, que la guía de dispepsia de 2012 propuso manejarlos de forma conjunta en atención primaria.
Dicho de otro modo: por los síntomas no se sabe si hay gastritis.
La respuesta honesta a «¿cómo saber si tengo gastritis?» es esa. Se sabe con una endoscopia, con biopsias cuando hacen falta, y esa prueba no se pide por curiosidad.
¿Cuándo la gastritis deja de ser una duda y pasa a ser una urgencia?
Casi nunca, pero cuando ocurre se nota. La gastritis puede sangrar, y el Manual MSD lo describe con signos que cualquiera reconoce: si el sangrado es lento, a veces solo se notan heces negras; si es rápido, vómito con sangre o sangre en las heces.
Urgencias el mismo día, o el 112:
- Hematemesis: vómito con sangre fresca o con aspecto de posos de café.
- Melena: heces negras, pegajosas, como alquitrán.
- Dolor abdominal súbito e intenso que se extiende a toda la barriga: una úlcera puede perforar la pared del estómago.
- Signos de que se ha perdido sangre: mareo intenso, palidez, pulso muy rápido, desmayo.
Otros signos piden consulta pronto, no dentro de unos meses. El manual de SEMERGEN de 2025 enumera disfagia que va a más, dolor al tragar, pérdida de peso sin buscarla (más del 5 % en 6 a 12 meses), vómitos intensos o repetidos, anemia, masa en el abdomen, ictericia o ganglios, antecedentes personales o familiares de cáncer gástrico, tener más de 55 años con molestias nuevas o que cambian, y una mala respuesta al tratamiento.
Cada señal, con qué hacer y por qué ese umbral, está en la relación completa de señales de alarma digestivas.
¿La gastritis es lo mismo que la acidez o el reflujo?
No. La acidez es un síntoma. El reflujo gastroesofágico es el paso del contenido del estómago al esófago. La gastritis es la inflamación de la pared del estómago. Se confunden porque el ardor en la boca del estómago aparece en las tres.
El reflujo con síntomas molestos, la ERGE, es muy común en España. Según los datos que recoge la guía de la AEG, el 9,8 % de la población (intervalo de confianza del 95 %: 8,6 a 10,9) tiene pirosis o regurgitación una vez por semana o más, y por encima de los 50 años es más frecuente (odds ratio de 1,32).
En el reflujo hay un dato que choca con casi todo lo que circula sobre dietas. Una revisión sistemática de 16 ensayos aleatorizados, elegidos entre 2.039 trabajos, concluyó que solo dos medidas de estilo de vida mejoran de forma demostrada los síntomas o la pH-metría: la pérdida de peso y la elevación del cabecero de la cama. Café, cítricos o chocolate no salen de ahí con pruebas sólidas. La guía aconseja evitar lo que cada persona reconoce como desencadenante propio, no una lista universal.
Dejar el tabaco sí tiene respaldo: se asocia con síntomas menos intensos, sobre todo en personas sin obesidad.
Quien se despierta de noche con sensación de ahogo está describiendo reflujo nocturno, y eso merece consulta, no una infusión. Es justo el caso en que elevar el cabecero tiene lógica y pruebas. La mecánica completa está en el reflujo gastroesofágico, y comidas y horarios, en la dieta para la gastritis y el reflujo.
Aquí se junta lo que dicen las guías españolas y el Manual MSD sobre qué es una gastritis, sus causas, qué significan los síntomas y qué prueba la confirma, con la fecha de consulta junto a cada fuente. Incluida la parte incómoda: por los síntomas no se distingue de un reflujo ni de una dispepsia funcional.
¿Qué hay detrás de la «gastritis nerviosa»?
«Gastritis nerviosa» no es un diagnóstico médico. No figura en el Manual MSD ni en la clasificación de las biopsias de estómago. Es el nombre que mucha gente da a algo muy real, un estómago que protesta más en las épocas de tensión, y el diagnóstico que suele haber detrás se llama dispepsia funcional.
¿Por qué los nervios se notan en el estómago? El manual de SEMERGEN de 2025 define la dispepsia funcional como un trastorno producido por alteraciones en la interacción entre el intestino y el cerebro. Y describe por dónde falla: un estómago que no se relaja bien para recibir la comida o que se vacía tarde, una sensibilidad exagerada a los gases y a la distensión, e inflamación leve en el estómago y el duodeno. No hay herida en la mucosa, pero la calidad de vida se resiente de forma importante, dice la guía.
Por eso «son nervios» es una explicación a medias. La tensión no crea una lesión; sube el volumen de un estómago que ya funciona con la sensibilidad alterada.
El diagnóstico pide dos cosas a la vez. Una o más de las molestias típicas, con intensidad suficiente para estorbar la vida diaria, y ninguna enfermedad orgánica que las explique, lo que incluye una endoscopia. Según los criterios de Roma IV que recoge SEMERGEN, los síntomas deben estar presentes en los últimos 3 meses y haber empezado al menos 6 meses antes. En los países occidentales la padece entre el 10 % y el 40 % de los adultos.
Dentro de la dispepsia funcional, la guía separa un cuadro en el que manda el dolor y otro en el que manda la pesadez después de comer. En la práctica se mezclan a menudo, y el reflujo o el colon irritable pueden sumarse.
El tratamiento que describe SEMERGEN empieza por algo que no se compra: entender lo que pasa. Después vienen las medidas de mesa, con comidas más pequeñas y frecuentes y menos ultraprocesados, grasas, picante, bebidas con gas, alimentos muy ácidos, café, alcohol y tabaco, y sin antiinflamatorios si se puede. Si no basta, fármacos por escalones: supresión del ácido, procinéticos y, en tercera línea, neuromoduladores. La supresión del ácido reduce los síntomas en el 30-70 % de los pacientes. El orden importa, y lo marca el médico.
Con H. pylori el reloj es otro. La guía recomienda erradicarlo primero, y cuando funciona la mejoría llega a partir de los 6 meses. Seis meses, no seis días: quien espere alivio a la semana pensará que no ha servido. Si a los 6-12 meses de erradicar siguen las molestias, se considera dispepsia funcional.
¿Cómo se diagnostica la gastritis?
Mirando dentro y, a veces, al microscopio. Según el Manual MSD, el médico suele sospecharla por las molestias y pide una endoscopia, con biopsia si hace falta, cuando hay dudas o los síntomas no ceden. Pero el ojo tiene un límite que conviene conocer: según el consenso internacional de Kioto de 2015 (en inglés), la endoscopia convencional no basta, en la mayoría de las manos, para ver atrofia o metaplasia intestinal, y ahí la biopsia es obligada.
Las biopsias se leen con el sistema de Sydney, revisado en 1994, que separa la gastritis atrófica de la no atrófica. Su protocolo de rutina son cinco muestras: dos del antro, una de la incisura angular y dos del cuerpo. Un informe que habla de «gastritis» sin biopsias describe un aspecto; uno con biopsias por zonas describe un tejido.
La endoscopia no es la primera prueba para todo el mundo. Lo que se busca primero suele ser la causa más común, y eso se hace sin tubo.
| Prueba | Qué responde | Qué no responde |
|---|---|---|
| Test del aliento con urea marcada con carbono 13 | Si hay H. pylori ahora; también sirve de control tras el tratamiento | Si hay gastritis, atrofia o úlcera; y falla si se tomó IBP en las 2 semanas previas o antibiótico o bismuto en las 4 previas |
| Antígeno de H. pylori en heces | Si hay bacteria, como segunda opción | Tras el tratamiento, un positivo solo acierta la mitad de las veces (50 %) |
| Serología en sangre | Que hubo contacto con la bacteria alguna vez | Si la infección sigue: los anticuerpos duran años, y SEMERGEN no la recomienda |
| Endoscopia con biopsia | Si hay gastritis, de qué tipo, si hay atrofia, metaplasia o úlcera | Nada de lo anterior sin biopsias bien tomadas |
¿Quién pasa por la endoscopia y quién no? En atención primaria, la edad y las señales de alarma deciden. Por debajo de los 55 años y sin alarma, SEMERGEN (2024) propone buscar la bacteria con una prueba no invasiva y tratarla si aparece, la estrategia que llama «test and treat». Por encima de esa edad, o con cualquier signo de alarma, se va a la endoscopia.
La preparación y lo que significa cada resultado están en la guía del test del aliento, y el cuadro completo de la bacteria, en la página de Helicobacter pylori.
En un texto así no caben ni un diagnóstico ni una pauta personal. No decimos qué tomar ni en qué dosis, porque depende de la causa, de la medicación que ya se toma y de si hay H. pylori, y esas tres cosas las establece un médico. Tampoco hay listas de alimentos prohibidos vendidas como tratamiento: la guía de la AEG critica que los consejos de dieta se den como listas genéricas en lugar de ajustarse a cada persona, y reconoce que las pruebas que los sostienen son escasas.
¿Qué tipos de gastritis hay y por qué el informe usa tantas palabras?
Porque cada palabra responde a una pregunta distinta. El tiempo separa aguda de crónica. El daño separa atrófica de no atrófica, y atrofia significa mucosa que ha perdido función. La localización distingue antro, cuerpo y pangastritis, cuando están afectados los dos.
La atrofia se nota en los análisis. Según el Manual MSD, en la gastritis atrófica la mucosa adelgaza y se pierden muchas de las células que fabrican ácido y enzimas, y también baja el factor intrínseco, la proteína que permite absorber la vitamina B12. Sin factor intrínseco no se absorbe la vitamina B12, y por eso una gastritis puede acabar dando un problema de sangre o de nervios en lugar de dolor de estómago.
Aparte está la gastritis atrófica metaplásica autoinmunitaria, en la que el propio cuerpo fabrica anticuerpos contra las células parietales del estómago. Da pocas molestias de estómago, y lo que se nota suele ser la falta de B12: cansancio, debilidad, alteraciones de la sensibilidad. El seguimiento, el significado de «antral», «erosiva» o «eritematosa» en un informe y lo que implica la metaplasia están en la guía de la gastritis crónica.
¿Cuánto dura una gastritis y qué se hace con ella?
El tratamiento va a la causa, y a menudo incluye bajar el ácido y antibióticos si hay H. pylori. Sobre la duración, mejor ser exactos: las fuentes de esta página no dan una cifra de «cuánto dura una gastritis», porque depende de la causa y del daño de la mucosa. Lo que sí tiene números son los tratamientos.
- Omeprazol 20 mg sin receta: autorizado para síntomas de reflujo, 20 mg al día durante 14 días; según la ficha técnica, la mayoría consigue alivio completo del ardor en 7 días, y entonces se deja.
- Omeprazol con receta, según su ficha técnica: la mayoría de las úlceras duodenales cicatrizan en 2 semanas, y las gástricas y la esofagitis por reflujo en 4 semanas.
- Erradicación de H. pylori según el V Consenso Español de 2021: cuádruple concomitante de 14 días o cuádruple con bismuto de 10 días como mínimo, con un objetivo de curación próximo o superior al 90 %.
- Comprobación de la erradicación: test del aliento al menos 4 semanas después de acabar los antibióticos. No es opcional.
Aguda y crónica tampoco se distinguen solo por el calendario. La crónica supone cambios en el tejido, de la atrofia a la metaplasia, que se ven al microscopio y tienen su propio seguimiento.
Lo que más veces se hace mal es esto: el inhibidor de la bomba de protones no es para siempre por defecto. El boletín INFAC del servicio vasco de salud (2016) contó que el 33 % de los mayores de 65 años de Euskadi tenía un IBP recetado de forma crónica, y recoge estudios que sitúan entre el 50 % y el 70 % los tratamientos inadecuados en indicación, dosis o duración. Revisar la pauta al menos una vez al año forma parte del tratamiento, salvo en esófago de Barrett, esofagitis grave o antecedente de hemorragia digestiva. La revisión la hace el médico, y la retirada, cuando toca, es gradual y no de golpe.
No publicamos promesas de curación definitiva, ni naturales ni de farmacia. Una gastritis por H. pylori se resuelve erradicando la bacteria y comprobándolo con una prueba; una por AINE, revisando el analgésico con quien lo recetó. El resto es alivio de síntomas, que tiene su sitio y no es lo mismo.
El primer paso, y es gratuito, es el médico de familia. En el Sistema Nacional de Salud el camino va de atención primaria al test de H. pylori si procede, y a digestivo cuando hay motivo para derivar. Todos los temas de estómago e intestino de este sitio, ordenados por síntoma, están en la portada de Digestión Serena.

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Fuentes 12
- Manual MSD, versión para el público general (edición en español), «Gastritis», revisión de enero de 2025, consultado el 25-10-2026: inflamación de la mucosa del estómago; causas (infección, estrés de una enfermedad grave, lesiones, aspirina y AINE, alcohol, trastornos inmunitarios); erosiva y no erosiva, con H. pylori como causa habitual de la no erosiva; gastritis aguda por estrés tras quemaduras, traumatismos o hemorragias graves; a menudo sin síntomas; hemorragia, melena y úlcera como complicaciones; atrofia con pérdida de células productoras de ácido y de factor intrínseco; diagnóstico por sospecha clínica, con endoscopia y biopsia si hay dudas. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-gastrointestinales/gastritis-y-%C3%BAlcera-gastroduodenal/gastritis
- Sugano K et al. «Kyoto global consensus report on Helicobacter pylori gastritis». Gut 2015;64(9):1353-67, DOI 10.1136/gutjnl-2015-309252 (en inglés): la endoscopia convencional no basta para diagnosticar atrofia y metaplasia intestinal, biopsia obligada; el sistema de Sydney recomienda cinco biopsias de rutina de antro, incisura y cuerpo. Consultado el 25-10-2026. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC4552923/
- Manual MSD, versión para el público general (edición en español), «Úlcera gastroduodenal», revisión de enero de 2025, consultado el 25-10-2026: llaga donde se ha erosionado la mucosa; la gastritis puede evolucionar a úlcera; H. pylori en más del 50 % de las úlceras duodenales y en el 30-50 % de las gástricas; AINE en más del 50 % de las úlceras; perforación con dolor repentino que se extiende a todo el abdomen. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-gastrointestinales/gastritis-y-%C3%BAlcera-gastroduodenal/%C3%BAlcera-gastroduodenal
- Asociación Española de Gastroenterología (AEG), «Documento de actualización de la Guía de Práctica Clínica sobre la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico en el adulto»: solapamiento entre dispepsia y ERGE y manejo unificado propuesto por la guía de dispepsia de la AEG de 2012; señales de alarma que exigen endoscopia; AINE en los 3 meses previos con OR 1,6 (IC 95 %: 1,36-1,98) y estudio de 2.251 pacientes; prevalencia del 9,8 % en España; 16 ensayos aleatorizados sobre estilo de vida; crítica de las listas genéricas de alimentos. PDF leído el 25-10-2026. https://www.aegastro.es/documents/pdf/REFLUJO-GASTROESOF%C3%81GICO-1.pdf
- SEMERGEN, «Manual de dispepsia funcional y síndrome del intestino irritable» (2025): síntomas de alarma (más de 55 años con dispepsia reciente o cambiante, disfagia progresiva, odinofagia, sangrado o anemia, pérdida de peso de más del 5 % en 6-12 meses, vómitos, masa, ictericia o adenopatías, antecedentes de cáncer gástrico, mala respuesta al tratamiento); criterios de Roma IV; prevalencia del 10-40 % en países occidentales; síndromes de dolor epigástrico (al menos 1 día por semana) y distrés posprandial (al menos 3 días por semana); medidas dietéticas iniciales; líneas de tratamiento con reducción de síntomas del 30-70 % con supresión ácida; erradicación de H. pylori con beneficio a partir de los 6 meses. Consultado el 25-10-2026. https://semergen.es/files/docs/grupos/digestivo/Manual_Dispesia_Funcional_Sindrome_Colon_Irritable_Definitivo_2025.pdf
- SEMERGEN, documento de consulta rápida «Manejo de Helicobacter pylori» (2024): prevalencia en torno al 50 % en España; tratar a todos los diagnosticados; «test and treat» en menores de 55 años con dispepsia no investigada sin signos de alarma; test del aliento con urea marcada con C13 de elección; antígeno en heces de segunda elección con valor predictivo positivo del 50 % tras el tratamiento; serología no recomendada; sin IBP 2 semanas y sin antibióticos ni bismuto 4 semanas antes del test. Consultado el 25-10-2026. https://semergen.es/files/docs/biblioteca/docConsultaRapida/2024/manejoHelicobactyerPiory.pdf
- Gisbert JP et al., «V Conferencia Española de Consenso sobre el tratamiento de la infección por Helicobacter pylori», Rev Esp Enferm Dig 2021;113(10):740-764, DOI 10.17235/reed.2021.8358/2021: eficacia próxima o superior al 90 %; cuádruple concomitante de 14 días y cuádruple con bismuto de 10 días como mínimo; recomendación 16 y recidiva hemorrágica del 0,88 % por paciente y año tras la erradicación. PDF leído el 25-10-2026. https://idus.us.es/bitstreams/94de1d76-4f53-4c85-8a5a-3d7f968a363a/download
- Ficha técnica de omeprazol sin receta (Omeprazol Sandoz Care 20 mg, nº registro 76951), CIMA/AEMPS: síntomas de reflujo en adultos, 20 mg al día durante 14 días, alivio completo del ardor en 7 días en la mayoría, interrupción al desaparecer los síntomas, y cuándo consultar al médico (úlcera gástrica o cirugía gastrointestinal previa, 4 semanas o más de tratamiento continuo, ictericia o hepatopatía grave, más de 55 años con síntomas nuevos o cambiados). Consultada el 25-10-2026. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/76951/FT_76951.html
- Ficha técnica de omeprazol con receta (Omeprazol Cinfa 20 mg, nº registro 63983), CIMA/AEMPS: úlcera duodenal y gástrica, erradicación de H. pylori, úlceras por AINE y esofagitis por reflujo; cicatrización en 2 semanas en la mayoría de úlceras duodenales y en 4 semanas en úlcera gástrica y esofagitis. Consultada el 25-10-2026. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/63983/FichaTecnica_63983.html
- Boletín INFAC vol. 24 nº 8 (mayo de 2016), Osakidetza, «Inhibidores de la bomba de protones: recomendaciones de uso»: 33 % de los mayores de 65 años de Euskadi con IBP crónico; 50-70 % de tratamientos inadecuados; retirar o reducir al menos una vez al año salvo esófago de Barrett, esofagitis grave o hemorragia digestiva; retirada gradual. PDF leído el 25-10-2026. https://www.osakidetza.euskadi.eus/contenidos/informacion/cevime_infac_2016/es_def/adjuntos/INFAC_24_n_8_%20IBP%20recomendaciones.pdf
- Manual MSD, versión para el público general (edición en español), «Introducción a la gastritis y a la úlcera gastroduodenal», revisión de enero de 2025, consultado el 25-10-2026: ácido, pepsina, H. pylori y AINE como causas del daño de la mucosa; el tabaco como factor de riesgo de úlcera. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-gastrointestinales/gastritis-y-%C3%BAlcera-gastroduodenal/introducci%C3%B3n-a-la-gastritis-y-a-la-%C3%BAlcera-gastroduodenal
- Dixon MF, Genta RM, Yardley JH, Correa P. «Classification and grading of gastritis. The updated Sydney System». Am J Surg Pathol 1996;20(10):1161-81, DOI 10.1097/00000478-199610000-00001 (en inglés): revisión del sistema de Sydney en 1994, distinción entre gastritis atrófica y no atrófica y pautas de muestreo de biopsias. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/8827022/
Preguntas frecuentes
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¿Dónde duele la gastritis?
En el epigastrio: la franja central del abdomen por debajo del esternón y por encima del ombligo, lo que se llama la boca del estómago. El problema es que ahí duelen también el reflujo, la dispepsia funcional y la úlcera, y la guía de la AEG recuerda que los síntomas sirven poco para separarlos. La localización orienta, pero no diagnostica.
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¿Cómo saber si tengo gastritis sin endoscopia?
No se puede saber con seguridad. La gastritis se confirma con endoscopia, y la atrofia o la metaplasia solo se ven en la biopsia; un estómago de aspecto normal puede tenerlas. Sin endoscopia sí se puede buscar la causa más frecuente: un test del aliento o un antígeno en heces dicen si hay H. pylori, y en menores de 55 años sin señales de alarma es lo que recomienda SEMERGEN.
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¿La gastritis por estrés existe?
Hay dos cosas distintas con nombres parecidos. La gastritis aguda por estrés que describe el Manual MSD aparece tras una enfermedad o lesión grave y repentina, como grandes quemaduras o traumatismos, y no tiene que ver con el estrés diario. Lo que encaja con la tensión de cada día es la dispepsia funcional, con criterios propios en Roma IV y presente en el 10-40 % de la población de los países occidentales.
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¿Cuánto dura una gastritis?
Las guías que hemos leído no dan una duración, porque la gastritis no es una sola cosa: depende de la causa y de si la biopsia muestra atrofia o metaplasia. Lo que tiene plazos es el tratamiento. El omeprazol sin receta se toma 14 días y suele aliviar el ardor en 7; la erradicación de H. pylori dura 10 o 14 días según la pauta y se comprueba 4 semanas después de acabar.
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¿Hay que tratar el Helicobacter pylori si tengo gastritis y no me duele nada?
El documento de SEMERGEN sobre H. pylori recomienda tratar siempre que se confirme la infección, haya molestias o no, porque la bacteria interviene en la gastritis crónica, la úlcera péptica y el cáncer de estómago. Buscarla y tratarla son decisiones distintas: hay motivos concretos para pedir el test, y si sale positivo, se trata.
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¿Se puede tomar omeprazol por mi cuenta para una gastritis?
El omeprazol 20 mg sin receta está autorizado para los síntomas de reflujo en adultos durante 14 días, no para tratar una gastritis diagnosticada. Su ficha técnica dice cuándo hay que ir al médico antes de tomarlo: úlcera gástrica o cirugía digestiva previa, cuatro semanas o más de tratamiento continuo para el ardor, ictericia o enfermedad grave del hígado, y más de 55 años con síntomas nuevos o que han cambiado. En cualquiera de esos casos, la respuesta está en la consulta, no en la farmacia.