¿Por qué hablamos de tres dietas y no de una?
Porque gastritis, reflujo y tratamiento del Helicobacter pylori son tres situaciones distintas, y la comida cumple un papel diferente en cada una.
En la gastritis, la mucosa del estómago está inflamada, y entre las causas reconocidas por el Manual MSD hay dos que se comen o se beben: el alcohol y los antiinflamatorios. La comida no es el origen del problema, pero sí puede sumarse a él.
En el reflujo, el contenido del estómago sube al esófago. Aquí pesa la mecánica: el peso corporal, la presión dentro del abdomen, la hernia de hiato y la postura al dormir. Por eso las dos medidas con evidencia son mecánicas y no gastronómicas.
En el tratamiento del Helicobacter, lo que decide el resultado son los días de antibiótico que se completan y la comprobación posterior. Ninguna de las guías españolas que hemos consultado propone una dieta para erradicar la bacteria.
Tres escenarios, tres tablas. Y una regla común: se retira lo que a cada persona le dispara los síntomas, no lo que figura en una lista de internet.
¿Qué comer con gastritis?
Con gastritis, la mesa acompaña; lo que resuelve es quitar la causa, que suele ser H. pylori o los antiinflamatorios.
- Sin problema
- agua, infusiones, leche y bebidas vegetales
- Para limitar
- café si la persona nota que le sienta mal
- Para retirar
- alcohol, que el Manual MSD incluye entre las causas de gastritis
- Sin problema
- verdura, fruta, legumbre, pescado, carne, huevo, arroz, pasta, pan
- Para limitar
- fritos y salsas muy grasas si se repite la molestia
- Para retirar
- nada por norma general; sí lo que cada persona identifica como suyo
- Sin problema
- porciones moderadas, sin llegar a la sensación de lleno
- Para limitar
- comidas muy abundantes de una sola vez
- Para retirar
- ayunos largos seguidos de una comida enorme
- Sin problema
- los pautados, tal como están pautados
- Para retirar
- la automedicación con antiinflamatorios, hablándolo antes con el médico
La columna de la derecha tiene una ausencia deliberada. No hemos encontrado una lista de alimentos prohibidos para la gastritis con respaldo firme, y preferimos decirlo antes de que alguien retire seis grupos de alimentos durante meses sin ganar nada. De esta tabla, lo único con fuente clínica detrás es el alcohol y la revisión de los antiinflamatorios; el reparto de las comidas —porciones moderadas, no encadenar un ayuno largo con una comida enorme— es práctica habitual de consulta, no una medida con ensayos que la respalden.
Lo que sí es de la gastritis y no de la cocina: el diagnóstico se hace con biopsia, porque el aspecto del estómago en la endoscopia no basta. Las clases de gastritis y lo que cambia en cada una están en la guía de gastritis, y la forma crónica, con su seguimiento, en la gastritis crónica.
¿Qué cambia en el reflujo?
Cambia el orden de prioridades: primero el peso y la postura, después la comida.
- Con evidencia a favor
- perder peso si hay exceso: mejora los síntomas y también la eficacia del tratamiento médico
- Con evidencia a favor
- elevar el cabecero de la cama en quien tiene reflujo nocturno
- Razonable, sin demostración clara
- dormir sobre el lado izquierdo; dejar un rato largo entre la cena y la cama
- Con evidencia a favor
- dejar de fumar mejora la gravedad de los síntomas, sobre todo en personas no obesas
- Con evidencia a favor
- retirar los alimentos que uno mismo relaciona con sus síntomas
- Razonable, sin demostración clara
- repartir el volumen en tomas menos copiosas
- Sin base para prohibirlo
- grasas, cítricos, bebidas con gas y chocolate: la guía no encuentra evidencia sólida para prohibirlos a todo el mundo
- Razonable, sin demostración clara
- alcohol: relación inconsistente entre estudios, sin beneficio demostrado de la abstinencia
- Sin base para prohibirlo
- café: un metaanálisis reciente no encuentra asociación clara
Datos de la guía de la AEG sobre reflujo gastroesofágico, edición leída el 23-09-2026.
Dos avisos sobre la fila del sueño. Elevar el cabecero funciona en el reflujo nocturno, pero la propia guía pide hablarlo con el paciente porque puede estropear el sueño. Y el peso tiene una explicación física detrás: la grasa abdominal aumenta la presión dentro del abdomen, favorece la hernia de hiato y cambia la barrera entre el estómago y el esófago.
Quien se despierta por la noche con la sensación de ahogo conoce bien esta parte. Es una de las consultas que los pacientes escriben con más miedo, y el miedo está justificado como motivo para consultar, no como diagnóstico. El mecanismo completo del reflujo está en la guía de reflujo gastroesofágico y la sensación de ardor, en la de acidez estomacal.
¿Y durante el tratamiento del Helicobacter pylori?
Durante la erradicación, la comida no es la palanca. La palanca son los días completos de tratamiento y la comprobación posterior.
- Qué sí
- completar la pauta entera: 14 días la cuádruple concomitante, 10 días como mínimo la cuádruple con bismuto
- Qué no cambia el resultado
- acortar días «porque ya estoy mejor»
- Qué sí
- test del aliento al menos 4 semanas después del último antibiótico
- Qué no cambia el resultado
- dar por hecho que funcionó
- Qué sí
- sin inhibidores de la bomba de protones las 2 semanas previas; sin antibióticos ni bismuto las 4 previas
- Qué no cambia el resultado
- ninguna dieta especial: lo que falsea el test son los fármacos, no la comida
- Qué sí
- seguir la pauta de la gastritis, que suele acompañar a la infección
- Qué conviene limitar
- alcohol y tabaco
- Qué no cambia el resultado
- listas de «alimentos prohibidos para el Helicobacter» que circulan sin fuente
Cifras y plazos del V Consenso Español de 2021 y del documento de SEMERGEN de 2024.
Hay un punto en el que dos documentos de peso no dicen lo mismo, y es honesto contarlo. El V Consenso Español, que es la referencia española sobre el tratamiento, establece en su recomendación 6 que no se recomienda asociar probióticos al tratamiento erradicador. La guía de SEMERGEN de 2024 y el consenso europeo son menos tajantes: dejan abierta la posibilidad de que sirvan para llevar mejor los efectos adversos del antibiótico. Curar la infección, eso no lo atribuye ningún documento a los probióticos.
Los esquemas, los rescates, la comprobación y la preparación exacta de la prueba están detallados en el tratamiento de Helicobacter pylori.
¿Cómo sería un día normal, de desayuno a cena?
Así, y conviene leerlo como un ejemplo de reparto, no como una pauta. No lleva cifras de calorías a propósito: nada en la evidencia sobre reflujo y gastritis señala una cantidad concreta.
| Momento | Ejemplo | Por qué está así |
|---|---|---|
| Desayuno | tostada de pan con aceite de oliva, fruta, infusión o café si sienta bien | sin lista de prohibidos; el café solo se retira si la persona nota que le afecta |
| Media mañana | un puñado de frutos secos o una pieza de fruta | evita llegar a la comida con hambre de comida enorme |
| Comida | verdura o legumbre, pescado o carne a la plancha, pan, fruta | volumen moderado, porque lo que se repite es la molestia tras comidas copiosas |
| Merienda | yogur o fruta | mantiene el reparto sin añadir una cena grande |
| Cena | crema de verduras o verdura salteada, huevo o pescado, fruta | temprana y ligera, con un rato largo antes de acostarse |
| Noche | cabecero elevado si hay síntomas nocturnos | es una de las dos medidas con demostración objetiva |
La última columna es la única que importa. Cada línea del ejemplo responde a un dato, y donde no había dato se ha dejado abierto.
Ese es también el motivo por el que aquí no aparece un menú de siete días. Un plan cerrado da una sensación de precisión que la evidencia de este campo no tiene.
¿Café, alcohol y picante?
Van por separado porque los datos son distintos en cada uno.
El café es el que peor fama tiene y el que menos respaldo tiene esa fama: un metaanálisis reciente citado por la guía de la AEG no encuentra una asociación clara entre café y reflujo. Quien note que le sienta mal, lo retira; quien no, no tiene por qué.
El alcohol tiene dos lecturas según la enfermedad. Para el reflujo, la relación entre estudios es inconsistente y no hay evidencia de que dejarlo produzca un beneficio demostrado. Para la gastritis, en cambio, el Manual MSD lo incluye directamente entre las causas de inflamación de la mucosa gástrica. Con gastritis diagnosticada hay motivo para retirarlo; con reflujo, la decisión es más individual.
El picante no aparece evaluado en las fuentes que hemos usado, ni a favor ni en contra. No vamos a rellenar ese hueco con una opinión: si a alguien le enciende el ardor, es su alimento a retirar, y si no, no hay dato que le obligue.
El tabaco es el caso opuesto al picante. Dejarlo se asocia con menos gravedad de los síntomas de reflujo, sobre todo en personas no obesas, y es además factor de riesgo de úlcera, como recoge el Manual MSD.
¿Hay alimentos que neutralizan la acidez?
Neutralizar el ácido es cosa de fármacos, no de alimentos. Y conviene saber hasta dónde llegan incluso esos fármacos.
Los antiácidos neutralizan con rapidez el ácido que ha subido al esófago, pero la guía de la AEG es clara con su límite: no dan alivio prolongado ni influyen en la curación de la erosión de la mucosa. Alivian el momento. No arreglan la lesión.
Los alginatos funcionan de otra forma. El alginato de sodio reacciona con el ácido del estómago y forma un gel de pH casi neutro que flota sobre el contenido gástrico, según la ficha técnica de Gaviscon en el registro de la AEMPS, y eso lo hace útil frente a la bolsa de ácido que queda sobrenadando encima de la comida recién ingerida. Su posología dice mucho sobre la relación con la mesa: de uno a dos sobres después de las comidas y antes de acostarse.
Ahí está el punto de unión entre la farmacia y la cena. Lo que se toma se toma en relación con lo que se come y con la hora de acostarse, no a cualquier hora del día. Qué hace cada familia de fármacos, con qué rapidez y durante cuánto tiempo es otra conversación: está resuelta, punto por punto, en qué antiácido, alginato o IBP conviene en cada caso.
¿Cuánto se tarda en notar el cambio?
Depende de qué se cambie, y las escalas de tiempo no son comparables.
Un inhibidor de la bomba de protones de venta libre tiene plazos escritos en su ficha técnica: la mayoría de las personas consigue el alivio completo del ardor en 7 días, y el autotratamiento no debe pasar de 14 días seguidos. Los metaanálisis que recoge la guía de la AEG sitúan la remisión de los síntomas y la curación de la esofagitis con estos fármacos en el 70-75 % de los casos a corto plazo.
Las medidas de la mesa y del cuerpo van más despacio. Perder peso no se nota en una semana, y elevar el cabecero se nota en las noches, no en las mañanas.
De ahí una conclusión práctica que a veces se invierte. Los fármacos compran tiempo; lo que sostiene el resultado después es el peso, el tabaco y la lista de medicación revisada. Y si alguien lleva meses con un inhibidor de la bomba de protones sin haber revisado nada más, ese es justo el momento de hablarlo: el boletín INFAC calcula que entre el 50 y el 70 % de los tratamientos con estos fármacos son inadecuados en indicación, dosis o duración.
¿Qué conviene revisar antes que la comida?
La lista de fármacos que favorecen el reflujo, que muchas personas no relacionan con su ardor. La guía de la AEG la recoge en su tabla 1, y son de uso común: antiinflamatorios, antagonistas del calcio y nitritos, benzodiacepinas, teofilina, antidepresivos tricíclicos, estrógenos y progesterona, bifosfonatos, sales de hierro y algunos antibióticos.
La cifra de los antiinflamatorios merece un párrafo propio. Haberlos tomado en los tres meses previos multiplica por 1,6 el riesgo de reflujo, y en un estudio con 2.251 pacientes el consumo durante 15 a 30 días aumentó el ardor agudo en el 68 % de ellos.
Nada de esto se retira por cuenta propia. Se lleva la lista a la consulta y se revisa quién lo pautó y para qué.
¿Y si el ardor vuelve al dejar el omeprazol?
Puede volver, y esa vuelta tiene un manejo descrito. El boletín INFAC, que revisa cuándo y cómo se retira un inhibidor de la bomba de protones, plantea la retirada en quien lleva un mínimo de tres meses sin síntomas, y describe cómo hacerla: bajar la dosis a la mitad durante una o dos semanas, o espaciar las tomas cada dos o tres días, o pasar al uso solo cuando reaparecen los síntomas. La retirada gradual parece funcionar mejor que la brusca.
Durante ese descenso hay apoyos. El propio boletín menciona antiácidos, alginatos o antihistamínicos H2 para los días en que aparece la molestia.
Y aquí sí entra la mesa, en su sitio real. Es el momento en que el peso, el tabaco, el reparto de las comidas y la cena temprana dejan de ser consejos genéricos y pasan a ser lo que sostiene la retirada. Quien decide si toca retirar es el médico que hizo la indicación, no una web.
Hay síntomas ante los que no se toca la alimentación: se consulta. La guía de la AEG los enumera como motivo de endoscopia en lugar de tratamiento de prueba: disfagia, hemorragia digestiva, anemia, pérdida de peso no buscada y vómitos repetidos. SEMERGEN añade la masa abdominal palpable y los síntomas nuevos a partir de los 55 años.
Y hay dos que son urgencias del mismo día, no de la semana: vomitar sangre o material en posos de café, hacer heces negras alquitranadas, o un dolor abdominal súbito e intenso con el vientre rígido. En esos casos se va a urgencias, y se llama al 112 si hay mareo intenso, palidez o taquicardia.
La clasificación completa, con lo que espera y lo que no, está en las señales de alarma digestivas.
Qué hace y qué no hace esta página
Aquí están separadas tres dietas que se confunden a diario, con una tabla para cada una, un día de ejemplo y, en cada consejo, el dato que lo sostiene o la advertencia de que no hay dato.
Aquí no hay una pauta personal. Una persona con reflujo y sobrepeso, otra con gastritis por antiinflamatorios y una tercera en mitad de un tratamiento erradicador necesitan tres cosas distintas, y eso lo ajusta quien conoce el caso.
Tampoco hay diagnóstico. Ardor no es igual a gastritis, y gastritis no es igual a úlcera: esa diferencia se ve con endoscopia y biopsia, no con una lista de alimentos. Lo que sí se ve a simple vista en la endoscopia está explicado en la página sobre la úlcera de estómago.
Por qué no publicamos un menú semanal en PDF
Lo buscan bastante, y aun así no lo vamos a hacer. Un PDF de siete días con desayunos, comidas y cenas transmite una precisión que la evidencia no respalda: la propia guía española sobre reflujo no encuentra evidencia epidemiológica sólida ni estudios de intervención para prohibir grupos de alimentos, y critica las listas genéricas de alimentos que evitar. Publicar ese plan sería vender orden donde hay incertidumbre.
Tampoco publicamos listas de alimentos prohibidos para el estómago inflamado o para el Helicobacter. No porque no existan en internet, sino porque no hemos encontrado la fuente que las sostenga, y una lista sin fuente hace daño de dos maneras: quita comida sin motivo y distrae de lo que sí funciona, que es tratar la causa y revisar los fármacos.
Lo que sí cabe es un criterio, y está en las tres tablas de esta página. Los demás asuntos del estómago, agrupados por síntoma, se recorren desde el mapa de temas de Digestión Serena.
Fuentes utilizadas 10
- Asociación Española de Gastroenterología, «Documento de actualización de la Guía de Práctica Clínica sobre la Enfermedad por Reflujo Gastroesofágico en el adulto» (revisión sistemática de 16 ensayos aleatorizados sobre medidas higiénico-dietéticas: solo la pérdida de peso y la elevación del cabecero mejoran síntomas o pH-metría; decúbito lateral izquierdo en estudios de casos y controles; ausencia de evidencia sólida para evitar grasas, cítricos, bebidas carbonatadas o chocolate; metaanálisis sin asociación clara con el café; alcohol con relación inconsistente; abandono del tabaco con mejoría de la gravedad de los síntomas; crítica de las listas genéricas de alimentos que evitar; prevalencia del 9,8 % en España; mecanismos de la obesidad y la hernia de hiato; tabla 1 de fármacos que favorecen el reflujo; AINE con OR 1,6 y estudio de 2.251 pacientes con aumento de la pirosis aguda en el 68 %; signos de alarma que exigen endoscopia), PDF leído el 23-09-2026
- Manual MSD, versión profesional, «Generalidades sobre la gastritis» (alcohol, H. pylori, AINE, estrés y autoinmunidad como causas de gastritis; diagnóstico histológico por biopsia siguiendo el sistema Sydney; posibilidad de cursos asintomáticos), consultado el 23-09-2026
- Gisbert JP et al., «V Conferencia Española de Consenso sobre el tratamiento de la infección por Helicobacter pylori», Rev Esp Enferm Dig 2021;113(10):740-764, DOI 10.17235/reed.2021.8358/2021 (pauta cuádruple concomitante de 14 días y cuádruple con bismuto de 10 días como mínimo; umbral de eficacia próximo o superior al 90 %; recomendación 6: no se recomienda asociar probióticos al tratamiento erradicador), PDF leído el 23-09-2026
- SEMERGEN, documento de consulta rápida «Manejo de Helicobacter pylori», 2024 (test del aliento con urea marcada con C13 como prueba de elección y comprobación de la erradicación al menos 4 semanas después del tratamiento; retirada de IBP 2 semanas antes y de antibióticos o bismuto 4 semanas antes del test; signos de alarma y corte de edad; posible papel de los probióticos para los efectos secundarios, menos restrictivo que el consenso español)
- Manual MSD, versión profesional, «Enfermedad ulcerosa péptica» (tabaquismo como factor de riesgo de úlcera; H. pylori y AINE como causas principales; hemorragia digestiva como complicación más frecuente y hematemesis, melena y hematoquecia como posibles emergencias; dolor que se alivia al comer), consultado el 23-09-2026
- Manual MSD, versión profesional, «Gastritis atrófica metaplásica autoinmunitaria» (pérdida de factor intrínseco y déficit de vitamina B12 en la forma autoinmune de gastritis crónica; necesidad de biopsia y de determinación de B12), consultado el 23-09-2026
- CIMA/AEMPS, ficha técnica de Gaviscon suspensión oral en sobres, alginato de sodio con carbonato de calcio y bicarbonato de sodio (nº registro 74728): medicamento sin receta para el tratamiento sintomático de la hiperacidez y el ardor por reflujo en adultos y adolescentes desde 12 años, con posología de 1 a 2 sobres después de las comidas y antes de acostarse, consultada el 23-09-2026
- CIMA/AEMPS, ficha técnica de Omeprazol Sandoz Care 20 mg sin receta (nº registro 76951): autotratamiento de los síntomas de reflujo en adultos durante un máximo de 14 días, alivio completo del ardor en 7 días en la mayoría de los pacientes y criterios para consultar antes de usarlo, consultada el 23-09-2026
- Doctoralia España, consultas públicas de pacientes sobre despertares nocturnos con sensación de ahogo asociados a reflujo, usadas como referencia del lenguaje y del miedo real del lector (sin reproducir nombres de profesionales ni de pacientes), consultadas el 23-09-2026
- Boletín INFAC del Centro Vasco de Información de Medicamentos (Osakidetza), «Inhibidores de la bomba de protones: recomendaciones de uso», volumen 24, número 8, mayo de 2016 — estimación del 50-70 % de tratamientos con IBP inadecuados en indicación, dosis o duración; retirada en pacientes con ERGE o dispepsia con un mínimo de 3 meses asintomáticos; estrategias de reducción del 50 % de la dosis, ampliación del intervalo o uso a demanda, con antiácidos, alginatos o antiH2 durante la retirada), PDF leído el 23-09-2026
Preguntas frecuentes
¿Qué puedo comer con gastritis?
¿Qué puedo comer con gastritis?
En general, una alimentación normal, con porciones moderadas y sin comidas muy copiosas de una sola vez. No hay una lista de alimentos prohibidos con respaldo firme; lo razonable es retirar lo que a cada persona le dispara la molestia. Sí hay motivo para retirar el alcohol, porque el Manual MSD lo incluye entre las causas de gastritis, y para revisar con el médico cualquier antiinflamatorio, que es la otra causa frecuente.
¿Hay alimentos prohibidos para el estómago inflamado?
¿Hay alimentos prohibidos para el estómago inflamado?
No con carácter general. La guía española sobre reflujo es explícita: no existe evidencia epidemiológica sólida ni estudios de intervención que justifiquen evitar de forma universal las grasas, los cítricos, las bebidas con gas o el chocolate, y un metaanálisis reciente no encuentra asociación clara con el café. La recomendación es individual: se retira lo que cada persona identifica como desencadenante suyo.
¿Qué desayuno, qué como y qué ceno si tengo gastritis y reflujo?
¿Qué desayuno, qué como y qué ceno si tengo gastritis y reflujo?
Un reparto sencillo funciona: desayuno con pan y aceite o fruta, comida con verdura o legumbre más pescado o carne a la plancha, y una cena ligera y temprana, dejando un rato largo antes de acostarse. Sin cifras de calorías, porque la evidencia no señala ninguna. Y con las dos medidas que sí están demostradas para el reflujo: perder peso si hay exceso y elevar el cabecero de la cama si hay síntomas nocturnos.
¿Qué comer con Helicobacter pylori?
¿Qué comer con Helicobacter pylori?
Durante el tratamiento, lo que se come es lo de siempre, con la pauta de la gastritis como referencia. Lo que decide el resultado son otras dos cosas: completar los días de la pauta —14 la cuádruple concomitante, 10 como mínimo la que lleva bismuto— y comprobar con el test del aliento al menos cuatro semanas después del último antibiótico. Ninguna guía española que hayamos consultado propone una dieta para erradicar la bacteria.
¿El café y el picante hay que dejarlos?
¿El café y el picante hay que dejarlos?
No por norma. El metaanálisis que cita la guía de la AEG no encuentra una asociación clara entre café y reflujo, y el picante no está evaluado en las fuentes que hemos usado. La regla práctica es la misma para los dos: si aparece ardor cada vez que se toman, se retiran; si no, no hay dato que obligue. Con el alcohol la respuesta cambia según el diagnóstico: en gastritis sí hay motivo para dejarlo.
¿Y para la gastritis crónica es otra dieta?
¿Y para la gastritis crónica es otra dieta?
El criterio de mesa es el mismo, pero el seguimiento no. En la gastritis crónica importa clasificar el tipo con biopsias y vigilar lo que se deriva de ella, como el déficit de vitamina B12 en la forma autoinmune. Es decir: la alimentación no es el punto donde se decide nada en la gastritis crónica, y sí lo son el diagnóstico histológico y el control periódico.