¿Qué se considera un tratamiento eficaz?
Una curación cercana o superior al 90 %. No es una opinión de escuela: es la recomendación 1 del consenso español, aprobada con un acuerdo del 100 % entre los catorce expertos que lo firmaron y con grado de recomendación fuerte.
El documento explica de dónde sale. Los primeros consensos daban por bueno un 80 %, pero hoy hay combinaciones que pasan del 90 %, como en la mayoría de las infecciones por bacterias, y no hay motivo para pedirle menos a esta. El objetivo ideal, escribe el consenso, sería el 100 %.
Ese listón tiene una lectura incómoda, y conviene decirla. Incluso con la mejor pauta, cerca de una de cada diez personas seguirá con la bacteria al acabar. Por eso el tratamiento no termina con la última cápsula, sino con el test de control.
Aquí está el listón de eficacia que usan las sociedades españolas, las dos pautas de primera línea y cuánto duran, por qué la triple clásica se dejó de usar, qué se hace tras cada fracaso, qué dicen los consensos sobre probióticos y en qué no coinciden, por qué no hay una erradicación natural documentada, cuándo y cómo se comprueba el resultado y qué pasa después con el protector de estómago.
¿Cuáles son las pautas de primera línea en España?
Dos combinaciones de cuatro componentes, recogidas en las recomendaciones 2 a 4 del consenso, todas con acuerdo del 100 %.
| Pauta | Composición según el consenso | Duración |
|---|---|---|
| Cuádruple concomitante, sin bismuto | IBP a dosis estándar cada 12 h + amoxicilina 1 g/12 h + claritromicina 500 mg/12 h + metronidazol 500 mg/12 h | 14 días |
| Cuádruple con bismuto (Pylera) | IBP a dosis estándar cada 12 h + Pylera (bismuto, tetraciclina y metronidazol), 3 cápsulas cada 6 h | 10 días como mínimo |
| Alergia a la penicilina | Cuádruple con bismuto como primera línea (recomendación 5) | La de la pauta con bismuto |
La tabla copia una guía clínica; no es una receta. Cuál de las dos y con qué dosis lo decide el médico, que conoce las alergias, el riñón, la medicación de fondo y los antibióticos tomados en los últimos años.
Sobre el nombre que mucha gente busca: Pylera es el medicamento comercial que reúne bismuto, tetraciclina y metronidazol, el que cita el consenso para esa pauta, y necesita receta. Su ficha técnica en el registro de la AEMPS da el reparto que asusta antes de empezar: 3 cápsulas después del desayuno, 3 después de la comida, 3 después de la cena y 3 al acostarse, es decir 12 cápsulas al día durante 10 días, con omeprazol 20 mg dos veces al día, en el desayuno y en la cena.
Y un aviso que ahorra un susto. El bismuto oscurece las heces y puede cambiar el color de la lengua. La ficha lo explica por la conversión del bismuto en sulfuro, describe el oscurecimiento de las heces como temporal e inocuo y precisa que no interfiere en los análisis habituales de sangre oculta.
Su pauta no está aquí. No decimos qué combinación le toca, ni ajustamos dosis, ni damos instrucciones para una toma olvidada, ni valoramos su alergia. Todo eso se decide con su historia delante. Lo que va antes del tratamiento (qué es esta bacteria, a quién se busca y por qué) está en la página general del Helicobacter pylori.
¿Por qué ya no se usa la triple terapia clásica?
Porque en España se quedó corta. La combinación de un inhibidor de la bomba de protones con claritromicina y amoxicilina, la que se recetó durante años, cura de media solo un 80 % según el registro europeo Hp-EuReg, con unos 3.000 pacientes españoles tratados entre 2013 y 2020. Muy por debajo del 90 % exigido.
La causa es la resistencia de la bacteria. En España, la resistencia a la claritromicina ronda el 17-18 % en las revisiones más recientes, y los estudios recientes en adultos la sitúan en torno al 20 %; la regla es no usar la triple clásica cuando pasa del 15 %. Con la cuádruple concomitante de 14 días, en cambio, los estudios españoles que recoge el consenso consiguen erradicaciones del 89-92 %.
Hay un segundo dato que sostiene la elección. La resistencia doble, a claritromicina y a metronidazol a la vez, sigue por debajo del 15 % en España, y con ese perfil la concomitante supera el 90 % de curaciones en la mayoría de los estudios.
¿Y si el primer tratamiento falla?
Hay un orden escrito, y no consiste en repetir lo mismo.
- Segunda línea. Si la pauta que falló llevaba claritromicina, se pasa a la cuádruple con bismuto (recomendación 7).
- Tercera línea. Si lo que falló fue la cuádruple con bismuto, la siguiente lleva levofloxacino (recomendación 8).
- Cuarta línea. Tras un tercer fracaso, el consenso pide reevaluar con cuidado si de verdad hace falta erradicar y, si procede, una pauta con rifabutina (recomendación 13).
Ese «reevaluar si hace falta» es lo contrario de insistir a ciegas. Tras tres fracasos, la decisión vuelve a la mesa. En atención primaria, según SEMERGEN, el caso pasa a digestivo tras dos tratamientos fallidos, una vez descartado que no se tomaran bien.
Lo que no cambia en ninguna línea es la comprobación. El orden de rescate solo tiene sentido si cada intento se cierra con un test del aliento hecho en condiciones, y esas condiciones están en la preparación del test del aliento.
Probióticos durante el tratamiento: dos consensos que no dicen lo mismo
Aquí hay una discrepancia real entre documentos serios, y la dejamos a la vista en lugar de quedarnos con el que más convenga.
El consenso español sobre el tratamiento de esta infección, en su recomendación 6, no recomienda añadir probióticos a la pauta. Es el documento más concreto que hay en España sobre este tratamiento, y es restrictivo.
SEMERGEN (2024) va en otra dirección. Apoyándose en el consenso europeo Maastricht VI/Florencia de 2022 y en la guía de la Organización Mundial de Gastroenterología (WGO) de 2023, concluye que ciertas cepas reducen los efectos secundarios digestivos del tratamiento y admite añadirlas cuando hace falta, aunque pide más estudios para hacerlo de forma general. La WGO precisa que, en Maastricht VI, la calidad de esa evidencia era baja y el grado de recomendación, moderado.
Conviene leer bien qué se afirma, porque no es lo que suele venderse. Ni SEMERGEN ni Maastricht VI dicen que un probiótico mejore por sí mismo la curación; lo que discuten es cómo se tolera el antibiótico, y SEMERGEN recuerda que no hay pruebas de que un probiótico solo, sin antibiótico, sirva. La tabla de la WGO va algo más allá con unas pocas cepas como complemento del antibiótico, entre ellas Lactobacillus rhamnosus GG, y les atribuye una mejor tasa de erradicación con un nivel de evidencia intermedio. El consenso español, con los estudios revisados hasta 2021, no lo considera suficiente para recomendarlo.
Hay un tercer plano, el legal, que casi nunca sale en la etiqueta. En la Unión Europea no hay ninguna declaración de salud autorizada para probióticos. La única aprobada para bacterias vivas es la de los cultivos del yogur, sobre la digestión de la lactosa del propio producto y con un mínimo de 10⁸ unidades formadoras de colonias por gramo. Por eso un envase no puede afirmar legalmente que «restaura la flora» ni que «refuerza las defensas».
La guía de la WGO baja al detalle y nombra las cepas una a una. Para prevenir la diarrea por antibióticos en adultos cita Saccharomyces boulardii CNCM I-745 y Lactobacillus rhamnosus GG. Nombre de cepa, no «lactobacilos» a secas: esa diferencia separa un producto con estudios de un envase con una promesa. Cómo se lee está en la microbiota y la flora intestinal.
Lo que no damos son miligramos de complementos, ni de probióticos ni de extractos de plantas. Sin la etiqueta oficial del producto delante, cualquier cifra sería inventada.
¿Existe una cura definitiva natural del Helicobacter pylori?
No, y conviene explicar por qué en lugar de despachar la pregunta. La «cura definitiva natural» y el «eliminar la bacteria sin antibióticos» están entre las búsquedas más repetidas, y son búsquedas comprensibles. Nadie tiene ganas de tomar tres antibióticos a la vez.
El problema es que aquí «curado» tiene una definición exigente y medible. Erradicado quiere decir que un test del aliento sale negativo al menos cuatro semanas después de acabar el tratamiento y sin inhibidores de la bomba de protones los quince días previos. No quiere decir «me encuentro mejor». Mucha gente se encuentra bien con la bacteria dentro; de hecho, la mayoría no nota nada.
Con esa definición, esto es lo que hay:
- Las combinaciones que superan el 90 % de curaciones en los estudios españoles llevan dos o tres antibióticos más un inhibidor de la bomba de protones, con o sin bismuto, durante 10 a 14 días.
- En las fuentes leídas para esta página no aparece ningún tratamiento sin antibióticos con el que se haya documentado la erradicación medida por test.
- De las plantas que se venden para el estómago, ninguna tiene una declaración de salud aprobada en la Unión Europea. La berberina, presente en muchos complementos digestivos, es un ejemplo: sus solicitudes, incluida una de agracejo para la «salud gastrointestinal», figuran en la lista de declaraciones en espera de la EFSA, sin autorizar.
Sin moralina: una infusión puede sentar bien, y no hay nada malo en tomarla. Lo que no hace es pasar un test del aliento de positivo a negativo. Presentarla como sustituto de la pauta sí tiene consecuencias, porque esta bacteria está ligada a la úlcera y al cáncer gástrico.
Sobre el «nuevo tratamiento», que también se busca mucho. Lo más reciente con fuente española es el consenso de 2021 y su rescate con rifabutina para los casos difíciles. Si sale un documento posterior, lo añadiremos con su fecha.
En esta página no hay plantas, aceites ni fermentados «para eliminar la bacteria». Hemos explicado el motivo con las fuentes en la mano, y ponerlos en una lista junto a la pauta sugeriría una equivalencia que no existe.
¿Qué efectos adversos tiene el tratamiento?
Los más habituales están en la ficha técnica, y son digestivos. Para la pauta con bismuto, la ficha de Pylera da como reacciones muy frecuentes, de más a menos: heces anormales, diarrea, náuseas y disgeusia, es decir, alteración del gusto, con el típico sabor metálico.
La misma ficha explica otras cosas que se consultan mucho: el cambio de color de la lengua, que viene del bismuto, y la cromaturia, orina más oscura, que atribuye sobre todo al metronidazol, igual que los mareos y el dolor de cabeza. También recoge candidiasis oral o vaginal, que achaca a la tetraciclina.
Esto no espera. La ficha advierte de reacciones graves en la piel, como el síndrome de Stevens-Johnson y la necrólisis epidérmica tóxica, que obligan a interrumpir el tratamiento de inmediato, y de reacciones exageradas al sol por la tetraciclina. Una erupción con ampollas, piel que se despega o lesiones en labios, boca u ojos es motivo de atención médica urgente, no de acabar la caja.
Esto no es la lista completa ni pretende serlo. Es lo que declara una ficha concreta, la de la pauta con bismuto. De la concomitante no publicamos efectos porque no hemos leído las fichas de sus tres antibióticos, y rellenar ese hueco de memoria sería inventar. La fuente que manda es el prospecto del medicamento recetado, en abierto en el registro de la AEMPS.
Que las molestias digestivas son frecuentes se ve también en otra cosa: varias guías discuten si añadir probióticos para suavizarlas. Esa discusión existe porque el problema existe.
Hay un efecto menos visible y más duradero. Un estudio de la Universidad de Uppsala publicado en Nature Medicine en 2026, con 14.979 adultos suecos y su historial de recetas, encontró que los antibióticos tomados hace cuatro a ocho años siguen relacionados con la microbiota intestinal actual, con las asociaciones más fuertes para clindamicina, fluoroquinolonas y flucloxacilina.
No es un argumento para no tratar. Es un argumento para tratar bien una sola vez: elegir la pauta con más probabilidades, tomarla entera y comprobar el resultado, en lugar de acumular ciclos a medias.
Señales de alerta
Durante o después del tratamiento, esto no espera a la revisión.
- Vómito con sangre o con aspecto de posos de café, o heces negras como alquitrán, pegajosas, con malestar o mareo. El Manual MSD pide ir al médico de inmediato ante una hemorragia digestiva: urgencias del hospital. Otra cosa es el tono oscuro uniforme de quien toma bismuto, que la ficha describe como inocuo; ante la duda, se llama a la consulta, sin dejar el tratamiento por cuenta propia.
- Dolor de barriga muy fuerte, repentino y constante, que se extiende rápido a todo el abdomen y empeora al moverse. Según el Manual MSD es el cuadro de la perforación de una úlcera, que necesita cirugía inmediata. Se llama al 112.
- Vómitos que impiden tomar la medicación o retener líquidos.
- Diarrea intensa o que dura durante o después del ciclo de antibióticos, sobre todo con fiebre.
- Pérdida de peso sin buscarla, anemia sin explicación o dificultad para tragar. Se valoran aparte de la erradicación.
Cada una, con lo que se mira en ella, está en el cuadro completo de alarmas digestivas.
Después del tratamiento, ¿qué sigue?
El control y, según el caso, una decisión sobre el protector de estómago.
El test de control. Se pide a partir de las 4 semanas desde el último antibiótico, con el test del aliento y sin inhibidores de la bomba de protones los 15 días previos. El antígeno en heces es peor opción en ese momento: según SEMERGEN, tras el tratamiento un positivo solo acierta la mitad de las veces.
El protector. Aquí hay dos situaciones que no conviene mezclar. Si había una úlcera gástrica, el consenso español recomienda (recomendación 15) mantener el antisecretor de cuatro a ocho semanas después de la erradicación, sobre todo en úlceras de más de 1 cm, si no se toman antiinflamatorios ni aspirina. En cambio, en quien ha sangrado por una úlcera péptica y tiene la erradicación confirmada, el mismo consenso recomienda no mantener el antisecretor de forma indefinida, con la misma condición sobre antiinflamatorios y aspirina.
Las cifras detrás de esa segunda recomendación son de las más útiles del tema. Tras la erradicación confirmada, la nueva hemorragia fue del 0,88 % por paciente y año, sumando 1.913 pacientes-año de seguimiento. En un estudio multicéntrico español con 1.000 pacientes que habían sangrado, sin antisecretor de mantenimiento, hubo 3 recidivas el primer año y 2 más el segundo, una tasa del 0,15 % por paciente y año. Cómo encaja eso en el conjunto está en la úlcera de estómago.
Erradicar y comprobarlo protege más, a la larga, que quedarse con el omeprazol para siempre.
Si los síntomas siguen después de erradicar
Un test negativo con molestias que siguen es una combinación frecuente. El test responde a una sola pregunta, si la bacteria está, y no a si el estómago va bien. A veces la molestia venía de otro sitio, y entonces el siguiente paso es buscar ese otro origen con el médico, no repetir antibióticos.
Ahí aparece la otra conversación: el protector de estómago a largo plazo. El boletín INFAC de Osakidetza (2016) contó que el 33 % de los mayores de 65 años en Euskadi tenía un inhibidor de la bomba de protones recetado de forma crónica, y recoge estudios que calculan entre un 50 y un 70 % de tratamientos inadecuados en indicación, dosis o duración. Entre los riesgos del uso prolongado, la guía de la AEG cita las infecciones intestinales por Salmonella o Campylobacter (riesgo relativo 3,3), la infección por Clostridium difficile (RR 1,7) y el sobrecrecimiento bacteriano (RR 1,7), y el boletín añade la hipomagnesemia, habitualmente en tratamientos de más de un año. La propia guía matiza que el aumento de las infecciones intestinales parece ligero y que para otros efectos no se ha demostrado causalidad.
Con eso delante, lo razonable no es dejar nada por su cuenta, sino llevar la pregunta a la consulta: si sigo con esto, ¿para qué, a qué dosis y hasta cuándo? Dejar un IBP de golpe puede devolver los síntomas con fuerza, y bajarlo o retirarlo se planifica con el médico.
El resto de temas del estómago y la microbiota está ordenado en el mapa de guías del estómago.
Aviso. Este texto resume el V Consenso Español, documentos de SEMERGEN, la guía de la Asociación Española de Gastroenterología, la guía mundial de la WGO, la normativa europea de declaraciones de salud, un estudio de Nature Medicine, un boletín del Servicio Vasco de Salud, la ficha técnica de Pylera y el Manual MSD. Es divulgación editorial, no una consulta: no receta, no ajusta dosis y no sustituye a su médico. Con sangre en el vómito, heces negras o un dolor de barriga repentino con el vientre duro, lo siguiente es urgencias del hospital o el 112.

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Fuentes 11
- Gisbert JP et al., «V Conferencia Española de Consenso sobre el tratamiento de la infección por Helicobacter pylori», Rev Esp Enferm Dig 2021;113(10):740-764, DOI 10.17235/reed.2021.8358/2021: recomendación 1 (eficacia próxima o preferiblemente superior al 90 %, acuerdo 100 %, grado fuerte) y objetivo ideal del 100 %; recomendaciones 2-4 (cuádruple concomitante con IBP, amoxicilina 1 g/12 h, claritromicina 500 mg/12 h y metronidazol 500 mg/12 h durante 14 días; cuádruple con bismuto con Pylera 3 cápsulas/6 h durante 10 días como mínimo); recomendación 5 (alergia a penicilina); recomendación 6 (no asociar probióticos); recomendaciones 7, 8 y 13 (rescate); eficacia del 80 % de la triple clásica en el Hp-EuReg con unos 3.000 pacientes españoles 2013-2020; resistencia a claritromicina del 17-18 % en revisiones recientes y en torno al 20 % en estudios recientes en adultos, con umbral del 15 %; erradicación del 89-92 % con la concomitante; resistencia doble por debajo del 15 %; recomendación 15 (antisecretor 4-8 semanas tras erradicar en úlcera gástrica, sobre todo de más de 1 cm); recomendación 16 y recidiva hemorrágica del 0,88 % por paciente-año sobre 1.913 pacientes-año y del 0,15 % en un estudio español de 1.000 pacientes. PDF leído el 25-10-2026. https://idus.us.es/bitstreams/94de1d76-4f53-4c85-8a5a-3d7f968a363a/download
- SEMERGEN, documento de consulta rápida «Manejo de Helicobacter pylori», 2024: tratar a todos los diagnosticados; control con test del aliento al menos 4 semanas después del antibiótico y sin IBP los 15 días previos; valor predictivo positivo del 50 % del antígeno en heces tras el tratamiento; ciertos probióticos reducen los efectos secundarios según Maastricht VI y la WGO 2023, con más estudios pendientes; ningún probiótico eficaz por sí solo sin antibiótico; derivación a digestivo tras dos fracasos. https://semergen.es/files/docs/biblioteca/docConsultaRapida/2024/manejoHelicobactyerPiory.pdf
- World Gastroenterology Organisation (WGO), guía global «Probiotics and prebiotics», febrero de 2023 (en inglés): Maastricht VI concluyó que ciertos probióticos reducen los efectos secundarios del tratamiento erradicador, con evidencia de calidad baja y grado de recomendación moderado; tabla con cepas como coadyuvantes (entre ellas L. rhamnosus GG, nivel de evidencia 2) y cepas para la diarrea por antibióticos en adultos (S. boulardii CNCM I-745, L. rhamnosus GG). PDF leído el 25-10-2026. https://www.worldgastroenterology.org/UserFiles/file/guidelines/probiotics-and-prebiotics-english-2023.pdf
- Reglamento (UE) nº 432/2012 de la Comisión, DOUE L 136 de 25-5-2012, versión española en el BOE: ninguna declaración autorizada para bacterias probióticas; única declaración para bacterias vivas la de los cultivos del yogur (Lactobacillus delbrueckii subsp. bulgaricus y Streptococcus thermophilus) sobre la digestión de la lactosa, con un mínimo de 10⁸ UFC por gramo. https://www.boe.es/doue/2012/136/L00001-00040.pdf
- EFSA, archivo «Questions on hold, botanical claims» (en inglés), consultado el 25-10-2026: solicitudes sobre berberina y agracejo (Berberis vulgaris, «gastro-intestinal health»; Berberis aristata) en espera, sin declaración de salud autorizada. https://www.efsa.europa.eu/sites/default/files/2021-06/questions-on-hold-botanical-claims.xlsx
- Agencia SINC sobre el estudio de la Universidad de Uppsala en Nature Medicine (2026; primer autor Gabriel Baldanzi): casi 15.000 adultos suecos con su historial de recetas; antibióticos de hace cuatro a ocho años relacionados con la microbiota actual; asociaciones más fuertes con clindamicina, fluoroquinolonas y flucloxacilina. https://www.agenciasinc.es/Noticias/La-huella-de-ciertos-antibioticos-en-el-microbioma-intestinal-puede-durar-hasta-ocho-anos
- Asociación Española de Gastroenterología (AEG), documento de actualización de la guía de práctica clínica sobre enfermedad por reflujo gastroesofágico: riesgos del uso prolongado de IBP (infecciones entéricas RR 3,3; Clostridium difficile RR 1,7; sobrecrecimiento bacteriano RR 1,7; asociación con hipomagnesemia), aumento ligero de infecciones entéricas y sin causalidad demostrada para otros efectos. PDF leído el 25-10-2026. https://www.aegastro.es/documents/pdf/REFLUJO-GASTROESOF%C3%81GICO-1.pdf
- Boletín INFAC vol. 24 nº 8, Osakidetza, mayo de 2016: 33 % de los mayores de 65 años en Euskadi con IBP crónico; 50-70 % de tratamientos inadecuados; hipomagnesemia habitualmente en tratamientos de más de un año; cuándo plantear la deprescripción. https://www.osakidetza.euskadi.eus/contenidos/informacion/cevime_infac_2016/es_def/adjuntos/INFAC_24_n_8_%20IBP%20recomendaciones.pdf
- Manual MSD, versión para el público general (edición en español), «Hemorragia digestiva» (junio de 2025) y «Úlcera gastroduodenal» (enero de 2025), consultados el 25-10-2026: ante una hemorragia digestiva hay que acudir al médico de inmediato; perforación con dolor repentino, intenso y constante que requiere cirugía inmediata. https://www.msdmanuals.com/es/hogar/trastornos-gastrointestinales/hemorragia-digestiva/hemorragia-digestiva
- Ficha técnica de Pylera 140 mg/125 mg/125 mg cápsulas duras, nº registro 75095, CIMA/AEMPS, consultada el 25-10-2026: con receta; 3 cápsulas después del desayuno, de la comida, de la cena y al acostarse, 12 al día durante 10 días, con omeprazol 20 mg dos veces al día; reacciones muy frecuentes (heces anormales, diarrea, náuseas, disgeusia); heces oscuras temporales e inocuas y cambio de color de la lengua por el sulfuro de bismuto, sin interferir en los análisis de sangre oculta; cromaturia, mareos y cefalea atribuibles al metronidazol; candidiasis por la tetraciclina; reacciones cutáneas graves (Stevens-Johnson, necrólisis epidérmica tóxica) que exigen interrumpir de inmediato; fotosensibilidad por la tetraciclina. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/75095/FT_75095.html
- Ficha técnica de Omeprazol Cinfa 20 mg, nº registro 63983, CIMA/AEMPS, consultada el 25-10-2026: con receta; erradicación de H. pylori con antibióticos, úlcera duodenal y gástrica y esofagitis por reflujo, con cicatrización en 2 a 4 semanas en la mayoría. https://cima.aemps.es/cima/dochtml/ft/63983/FichaTecnica_63983.html
Preguntas frecuentes
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¿Cuánto dura el tratamiento del Helicobacter pylori?
De 10 a 14 días, según la pauta. El consenso español de 2021 indica 14 días para la cuádruple concomitante sin bismuto y 10 días como mínimo para la cuádruple con bismuto. Tomarla entera forma parte del resultado: las curaciones del 89-92 % se miden con la pauta completa.
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¿Qué es Pylera y cuántas cápsulas al día se toman?
Es el medicamento comercial, con receta, que reúne bismuto, tetraciclina y metronidazol y que el consenso español usa en la pauta cuádruple con bismuto. Su ficha técnica reparte 3 cápsulas después del desayuno, de la comida y de la cena, y 3 al acostarse: 12 al día durante 10 días, con omeprazol 20 mg dos veces al día. Quién la toma y cómo lo decide el médico.
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¿Se puede eliminar el Helicobacter pylori sin antibióticos?
En las fuentes de esta página no hay ningún tratamiento sin antibióticos con erradicación comprobada por test. Erradicar se define como un test del aliento negativo cuatro semanas después de acabar, y las pautas que pasan del 90 % combinan dos o tres antibióticos con un inhibidor de la bomba de protones, con o sin bismuto. SEMERGEN añade que no hay pruebas de que un probiótico solo, sin antibiótico, funcione.
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¿Hay que tomar probióticos durante el tratamiento?
Los documentos no coinciden. El consenso español de 2021 no recomienda añadirlos a la pauta; SEMERGEN 2024, con Maastricht VI y la guía de la WGO, admite ciertas cepas para reducir los efectos digestivos del antibiótico, con evidencia de calidad baja según la propia WGO. La decisión, con la pauta delante, es del médico que la receta.
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Después del tratamiento del Helicobacter pylori, ¿qué sigue?
El test de control, siempre. Se hace con el test del aliento a partir de las cuatro semanas desde el último antibiótico y sin inhibidores de la bomba de protones los quince días previos. Si sale positivo, el consenso marca la línea de rescate que toca según la pauta que haya fallado.
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¿Es normal que el tratamiento ponga las heces negras?
Con la pauta que lleva bismuto, sí. Su ficha técnica describe un oscurecimiento temporal e inocuo de las heces y también un posible cambio de color de la lengua, y precisa que no interfiere en los análisis de sangre oculta. Lo que no encaja con eso es una deposición negra, pegajosa y como alquitrán con mareo, debilidad o dolor: eso apunta a sangrado y es de urgencias.